
El encargado de llevar a cabo esta extraña propuesta ha sido Ludovic Lazareth, el prestigioso preparador francés que en nuestra humilde opinión, no termina de coger el aire al T-Max, ya que su proyecto realizado exprofeso para Yamaha tampoco nos pareció todo lo bueno que podría haber sido, teniendo en cuenta que los recursos eran prácticamente ilimitados.