No se puede decir que haya sido un mal Dakar para los españoles, salvo en el caso de Barreda y Pedrero que eran dos hombres de peso que por diferentes razones se han visto forzados a retirarse cuando apuntaban alto. Así las cosas, el mejor de los nuestros ha sido Gerard Farrés a lomos de su KTM del potente equipo español Himoinsa que ha logrado una excelente octava posición en la general. Estas eran las declaraciones en la línea de llegada: 

"Es un placer inmenso haber podido acabar este Dakar de tan buena manera. No es el placer de ser el mejor español sin de saber que el equipo logró terminar con sus cinco motos. Esto es un trabajo de equipo".

Armand Monleón (KTM) ha sido una muy grata sorpresa en la segunda parte de la carrera, realizando una progresión que le ha llevado hasta el décimo puesto de la general.

Laia Sanz no ha vivido el Dakar que quería y esperaba, sufriendo problemas de diversa índole y no pudiendo explotar alguna oportunidad por la neutralización de tramos cronometrados. Aún así su décimoquinto puesto final es meritorio pero sabe a poco para una piloto con las expectativas muy altas debido a su gran nivel y buena progresión de los últmos años. Así lo resumía: 

"Siempre no puede ir todo bien. No todos los años se puede tener el rendimiento deseado. El recorte de las etapas, las anginas y el dolor de clavícula no me permitieron tener el Dakar esperado".

Un sorprendente Iván Cervantes ha ocupado el siguiente lugar en la general, decimosexto, en su primera participación, donde venía a aprender y terminar, dos objetivos cumplidos con brillantez. 

Una lástima ha sido para Jordi Viladoms que venía como una figura importante para KTM tras años de mochilero de Marc Coma pero los problemas víricos desde el principio han evitado que diese el nivel en una carrera tan dura y con una climatología tan cambiante y adversa.

La rebelión de los novatos

Desde luego el primer puesto de Price es muy reseñable ya que se ha mostrado muy sólido en la segunda parte de la carrera, sabiendo mantener a distancia a tanto Svitko como a Quintanilla y aprovechando el infortunio de Barreda y Gonçalves, los dos puntales de Honda que se ha visto batida una vez más por las motos austriacas que encadenan 15 victorias consecutivas en el Dakar.

Pero una de las grandes sensaciones ha sido el argentino Kevin Benavides que en su primera incursión en la carrera ha logrado acabar cuarto en la general, una posición que ha celebrado como si se tratase de un triunfo y no le faltaban motivos, a pesar de que es evidente la ventaja que tenía conocer bien el terreno:

"La verdad que no me esperaba este resultado pero por suerte se dio. Si bien cometí algunos errores por ser mi primer Dakar, estoy satisfecho y ahora sólo me queda disfrutar", afirmaba exultante al llegar a meta rodeado de compatriotas.

Un Dakar sin la dureza de otros

Esta podría ser la clave de que tanto el año pasado como este, especialmente este, haya habido sorprendentes debuts como el de Benavides, Meo e incluso nuestro Cervantes. Cierto es que en esta edición la ausencia primero de Chile y a pocos meses del inicio del Dakar la renuncia de Perú, obligaron a diseñar un recorrido un poco de urgencia en donde muchos pilotos han echado de menos navegación, más arena y una primera parte de la carrera menos endurera y más "dakariana" en el sentido más amplio de la expresion.

Esto ha posibilitado que pilotos con poca experiencia o procedentes del enduro hayan hecho un buen papel, algo difícilmente imaginable en los tiempos del Dakar africano. Recordemos que los dos pilotos que han dominado las 10 últimas ediciones, nuestro Marc Coma y Cyril Després, tuvieron que aprender a comprender y correr esta carrera a pesar de ser dos fuera de serie con unas excepcionales condiciones para navegar a ir rápido. Sólo dos datos: El francés debutó en 1999 y logró su primer Dakar en 2005, mientras que Coma corrió por primera vez en 2002 y hasta 2006 no se hizo con su primera estatuilla del touareg.

Esto en absoluto resta mérito a excelente papel de Toby Price pero está claro que el Dakar ha cambiado mucho desde su llegada a Latinoamérica y esto ha permitido abrir la carrera a pilotos con perfiles de otro estilo con unas excepcionales condiciones para la conducción off-road.

Además la organización, al contrario que en otras ocasiones donde siempre ha prevalecido la dureza de la carrera, se ha mostrado muy sensible a la seguridad de los pilotos y no ha dudado en recortar etapas o neutralizarlas para salvaguardar sus vidas cuando ha advertido peligro; no ha habido que lamentar ningún fallecido en motos. ¿Tendrá algo que ver el nuevo Director Deportivo del Dakar, Marca Coma?

CLASIFICACIÓN GENERAL FINAL DAKAR 2016