Parece increíble pero es cierto. El Gobierno malasio ha decidido encarar el creciente problema de las carreras ilegales nocturnas en las calles de la capital y sus consecuencias fatales con una medida sin precedentes; cerrando una vez a la semana determinados tramos de la ciudad para que los jóvenes carbonillas puedan hacer estas prácticas pero en zonas acotadas y con barreras de protección. Quieren controlar la situación y alejar a los jóvenes de la peligrosa práctica denominada Mat Rempit.

Así justificaban las autoridades esta medida que prevén implementar en las próximas semanas para tratar de frenar la actividad ilegal de las competiciones nocturnas, una forma de diversión barata pero de alto riesgo al desarrollarse con el tráfico abierto y sin ningún tipo de control.

De hecho las autoridades han afirmado que la intención es crear unos eventos festivos alrededor de las carreras con comida callejera,  creando así un ambiente más sano y de diversión, y a la vez, minimizando el peligro y alejándolos de la clandestinidad.