En 2017 el equipo Suzuki ya tiene la presión se haber logrado cosas importantes en 2016, dejó atrás su etapa de debutante, y debería como mínimo estar a la altura e incluso mejorar su papel en la presente temporada, la tercera consecutiva desde su vuelta al máximo nivel.

Pero el cambio ha sido total entre sus filas, y tras la marcha de los dos talentosos y peleones como Aleix Espargaró y Maverik Viñales, llegan otros dos de caracteristicas parecidas pero cuyo rendimiento es todavía una incógnita, sobre todo en el caso del debutante Alex Rins. Ianonne ya demostró en los tests de Valencia que si era rápido con la Ducati también lo será con una competitiva Suzuki.

La marca japonesa parece ser consciente del sex-appeal de sus motos y mantiene su carácterística decoración azul prácticamente igual, aunque afirman que bajo el carenado hay mucho trabajo para que Suzuki esté todavía más arriba en 2017. Sobre todo afirman estar muy contentos con la evolución de la parte electrónica. Sus cifras sobre el papel son: 240 CV y 157 kg de peso.

En los tests de Sepang pronto sabrán donde se encuentran ante una competencia que también ha trabajado intensamente para ofrecer a sus pilotos la máxima competitividad posible. La lógica dice que deberían estar muy cerca de Ducati, Honda y Yamaha, dejando la posiciones traseras para las KTM y las Aprilia.