Ver la unión de KTM y Red Bull en el carenado de una moto como esta, ya impone, porque es una alianza tradicionalmentre muy fructífera en el ámbito deportivo. Por eso el proyecto de MotoGP ha despertado tanta ilusión en la firma austriaca y tanta expectación entre los aficionados. Además, cuentan con dos talentos de MotoGP que atesoran juventud y también mucha experiencia, algo difícil de aunar por partida la misma escuadra.

P. Espargaró #44 y B. Smith #38 están rodeados de un buen grupo en el área técnica con experiencia en la máxima categoría, donde destaca la figura de Mark Leitner, durante años jefe de mecánicos de Dani Pedrosa.

El bastidor multitubular de la RC16 es el único así de MotoGP, mostrando que KTM confía en sus señas de identidad

Fiel a su filosofía, KTM ha usado un bastidor multitubular, la única marca en la máxima categoría que usa este tipo de bastidor. El propulsor es un V4 a 90º y aunque en estos prototipos la potencia no se declara de forma oficial, parece que está en torno a los 270 CV. De hecho parece que, según las declaraciones de los pilotos, la moto es una bestia que necesita ser domesticada para sacarle el máximo partido sobre el asfalto y para eso tienen por delante toda la temporada.

A pesar de ser un equipo debutante con todas las dificultades que ello conlleva, KTM ha venido a MotoGP a ser un día campeón del mundo y no podemos dudar de que va a poner todos sus medios al alcance de este objetivo. 2017 es una temporada de evolución y adaptación a la categoría, pero en 2018 los objetivos marcados serán seguramente otros mucho más ambiciososos.