El Suzuki Burgman Fuel-Cell Scooter debutó en el Salón de Tokio de 2009, y ahora acaba de culminar un proceso de pruebas en carreteras británicas necesario para lograr la homologación  en toda Europa, y además poder fabricar un número indeterminado de unidades sin necesidad de homologarlas de una en una. Es sin duda un paso importante, porque hasta ahora solamente estaba homologada una unidad y los planes de Suzuki y su proveedor británicos de células de combustible Intelligent Energy van mucho más allá. 

La versión experimental Fuel-Cell del popular Burgman incorpora una ligera y compacta célula de combustible refrigerada por aire y un depósito de hidrógeno posicionado en el interior del chasis para abastecer al motor eléctrico colocado a la izquierda de la rueda trasera. Suzuki confía en que esta tecnología cobre fuerza cuando se implementen en Europa las infraestructuras necesarias para el repostaje.

Los vehículos con pila de combustible no emiten nada más que agua a la atmósfera. Su combustible es el hidrógeno, que se convierte en energía eléctrica liberando agua fruto de la reacción. Esa energía es la encargada de alimentar el motor eléctrico, que no depende por tanto de un enchufe. En su lugar tendría que repostar hidrógeno... pero no hay estaciones de servicio que vendan este gas. Es este sin duda el mayor problema con que se enfrenta la industria a la hora de comercializar vehículos con pila de combustible que serían más ligeros, más rápidos y más prácticos que los eléctricos enchufables.