El catálogo francés da la bienvenida a dos nuevos modelos en su catálogo que, además de estrenar una imagen más radical alejándose del estilo retro que predicaban hasta ahora, completarán la oferta naked del octavo de litro (SK01) y abrirán un nuevo capítulo en la historia de la marca que da el salto, con la SK03, al segmento de motos naked para el A2

La Orcal SK01 es una naked con tintes deportivos, que además de poner un toque de modernidad en la oferta de 125 cc -frente a los modelos Astor, Sirio y Sprint de corte retro- estrena un vigoroso propulsor de 4 válvulas -de origen Aprilia- refrigerado por agua (frente a los motores de aire de sus hermanas) y alimentado por Inyección Magneti Marelli capaz de desarrollar 14,48 CV (rozando el límite del máximo permitido para las motos del A1). Chasis y basculante multitubular en acero, unas suspensiones formadas por una horquilla invertida de 37 mm en el eje delantero y un monoamortiguador detrás y unos frenos con discos de perfil lobulado (300 mm/ 240 mm) y ABS firmado Bosch. 

Pero sin duda lo más atractivo del modelo es su diseño actual, siguiendo el estilo de naked de mayor cilindrada, donde su pequeña óptica frontal, junto con las entradas de aire a ambos lados de su depósito o la doble salida de escape por la parte inferior, son responsables del aspecto de street fighter de esta pequeña 125. Un modelo que seguramente plantará cara a otras novedades como la Yamaha MT-125 o la recién presentada Zontes U125.

Junto a ella, la Orcal SK03 supone la incursión de la firma francesa en el competido segmento de motos naked de media cilindrada, aptas para la licencia A2. Un modelo que comparte con la SK01 prácticamente todos los elementos de la parte ciclo, con la única particularidad de que la SK03 utiliza una pinza de anclaje radial delante. Introduce un motor de 292 cc alimentado por un sistema de inyección de la alemana Bosch y ofrece una potencia de casi 28 CV (27,49). Por lo demás, emplea la misma imagen que el modelo del octavo de litro, con un asiento a dos alturas tapizado en marrón, llantas de diez brazos y esa mirada alienígena que le otorga su óptica frontal siguiendo el estilo de referentes en la categoría como la Kawasaki Z650 o la Yamaha MT-07.

Dos motos que además de compartir componentes, extienden esa característica sus precios, estando ambos disponibles al competitivo precio de 3.799 €.