Surgida en 2016 para ponerse al mando entre las naked de corte deportivo de Yamaha, la MT-10 es la única que no se puso al día la temporada pasada, con motivo de la llegada de la Euro5. Una renovación de la que se beneficiará de cara a 2022, acompañándola de una importante reducción de peso, y ligeros detalles que actualizan su imponente imagen. Con el objetivo de continuar defendiendo su espacio en la escena maxi naked.

Un modelo que sigue exhibiendo una imagen desafiante y que esconde en su interior genes 100% racing, al heredar un propulsor derivado de la eficaz superbike de ‘los diapasones’ YZF-R1 y una parte ciclo con un chasis doble viga con la misma procedencia. (VIDEO)

Más potencia

Para 2022 el poderoso CP4 de 998 cc actualiza su nivel de emisiones para cumplir con la Euro5 y recibe un buen número de mejoras dirigidas que mejoran su comportamiento en el medio-alto régimen. Como los pistones forjados en aluminio ligero, los cilindros directamente cromados o las bielas de acero -en lugar de las de titanio que utiliza la R1- con la intención de incrementar la inercia del cigüeñal y mejorar la respuesta a medio régimen. Nuevos ajustes en la inyección y un rediseño de los sistemas de escape (con un nuevo escape de titanio) y admisión (este último con un nuevo airbox con tres conductos de admisión de distintas longitudes y secciones transversales), hacen posible finalmente una MT-10 ligeramente más potente que su predecesora y con unos consumos más contenidos.

Un motor que llega acompañado de una evolucionada electrónica, con una IMU de seis ejes similar a la que usa la R1 y un paquete de ayudas formado por: Cuatro modos de conducción, limitador de velocidad variable Yamaha (YVSL), quickshifter, control de tracción sensible a la inclinación, sistema de control de deslizamiento (SCS), gestion de freno motor (EBM), control lift (LIF) que evita la elevación de la rueda trasera...Fácilmente gestionables desde el Control de pilotaje Yamaha (CPY), un sistema inclusivo integral que permite modificar los parámetros usando una única configuración dividida en cuatro modos (A,B,C o D).

Sin olvidarnos de su parte ciclo, en la que destaca su ultraligero chasis Deltabox -que utiliza el motor como elemento autoportante- al que se encuentra anclado un basculante de nueva factura, que incrementa ligeramente (5 mm) la distancia entre ejes. Aumentando así la estabilidad, pero manteniendo la característica batalla corta del modelo.

El equipo de suspensiones KYB ha sido optimizado para mejorar su rendimiento en cualquier situación, mientras que la frenada se beneficia de una nueva bomba radial firmada por Brembo, que mejora el tacto desde la meta. Las llantas de cinco brazos calzan ahora unos neumáticos Bridgestone S22 con una efectividad más que demostrada en cualquier situación.

Imagen más compacta y agresiva

Junto a todas estas mejoras, la nueva MT-10 2022 pone al día también su imagen, manteniendo su característica agresividad, pero prescindiendo de cualquier detalle superfluo o innecesario, que oculte la belleza de esta colosal naked. Una estampa ligeramente minimalista en la que su renovado frontal se revela como una de sus señas de identidad. Con su nueva doble óptica LED, acompañada de las luces diurnas que le otorgan una mirada amenazadora.

Nuevas son también las tomas de aire a los lados del depósito, equipadas con unas rejillas acústicas, que además de proporcionar el flujo correcto de aire fresco al propulsor mejoran su imagen y amplifican el sonido de la admisión. Unos cambios en la parte delantera de la moto que contrastan con la ligereza de la parte trasera ofreciendo un centrado de masas extremos.

Y que llegan acompañados de una revisión en la ergonomía del modelo, mejorando el triángulo de pilotaje (manillar/estriberas/asiento), para adaptarla a pilotos de cualquier talla y a los múltiples usos a los que puede adaptarse esta brutal moto. Suavizando las formas del depósito de combustible, ofreciendo así mejores apoyos en las frenadas/ aceleraciones y mayor libertad de movimientos a la hora de negociar curvas.

Para terminar, destacar el nuevo cuadro de instrumentación formado por una pantalla TFT en color de 4,2 pulgadas (de procedencia R1) que muestra de manera clara y concisa todos los parámetros que debemos conocer durante el pilotaje.

En definitiva, una MT-10 totalmente renovada, dispuesta a seguir poniendo las cosas complicadas a las principales hyper naked de la categoría.