Cuando los mayores de 55 años se compran una moto lo hacen de una manera mayoritariamente diferente a la media española. Eso es lo que se desprende del estudio realizado por el Observatorio Cetelem en el que han encuestado a 2.200 personas adultas que hayan comprado o vayan a comprar una moto en los próximos 12 meses.
De este estudio se sacan conclusiones tremendamente llamativas que muestran como la experiencia es un grado y de qué manera los mayores de 55 años buscan en las motos cosas diferentes al resto de la población.
Si repasamos las motos por grandes segmentos que compran los seniors veremos que el 48% se decantaba por los scooters. Eso quiere decir que casi una de cada dos motos a los mayores de 55 años son este tipo de utilitarios, pero lo cierto es que el porcentaje está muy lejos del 59% de scooters de la media nacional. Sale favorecida la moto de carretera en la que se engloban todos los tipos (naked, deportivas, trail, touring, custom…) que pasa a ocupar el 41% de las ventas en esta franja de edad cuando la media está en 31%. En resto, un 17% se decantaba en sus compras por moto de campo (enduro, cross y trial). Por tanto y aunque esto no se refleja en el estudio parece que los mayores de 55 años o bien hacen un uso más lúdico de la moto o la emplean también como vehículo utilitario.
Pero hay más y es que en este estudio del Observatorio Cetelem también se consultaba qué accesorios habían comprado. Sorprendentemente, o no, el equipamiento personal está por debajo de la media. Un 60% (5% menos) había aprovechado para comprar un casco, un 59% había comprado guantes (-9%) y chaqueta un 35% (-11%). Prácticamente igual que la media se encuentra se encuentra la compra de pantalones con un 23% (-1%) y ropa térmica 19% (+1%).

Más llamativo y quizás confirmando más ese posible uso lúdico es el hecho de que tanto en botas como en accesorios para moto están por encima de la media. En el caso de las botas el 35% ha aprovechado para comprarlas y supone nueve puntos más que la media, mientras que los accesorios para la moto han sido un 59% los que “han picado” y se encuentran un 6% por encima de la media.
Otra manera de valorar a la hora de comprar una moto
Pero si los resultados finales tanto en compra de motos como de accesorios son diferentes el proceso que les lleva a ellos también varía notablemente. Los mayores de 55 años le dan otro enfoque a lo que dan mayor importancia y destacan con un 66% los que buscan la mayor seguridad posible a la hora de comprar la moto, lo que supone un 18% más de la media. La marca con un 54% (+6%) y la funcionalidad de la moto 40% (+3%) son los otros aspectos que más valoran y lo hacen por encima de la media.
Sin embargo es curioso que a la vez que valoran la marca, algo asociado habitualmente a la calidad del producto, solamente el 22% se fija en la duración (-13%). Igualmente les importa algo menos que el diseño sea novedoso 7% frente al 9% o que esté asociado a acciones de solidaridad, con un 0% frente al cuatro por ciento de la media. De la misma manera, que no dañe el medio ambiente es algo que influye en la misma medida a los mayores de 55 años que a la media nacional con un 7%.

Sin embargo no deja de ser importante para los seniors el hecho de que la moto elegida tenga una baja contaminación y un 80% lo tendrá en cuenta aunque no sea el valor más importante. Esto supone un 16% más de la media. Más cerca de la media, con un 89% (+2%) están quienes también les parece un punto importante a tener en cuenta el consumo de carburante.
Para rematar, a la hora de comprar una moto en los próximos meses y en contra de lo que indican las cifras de motos vendidas, el 57% elegiría un scooter como primera opción (+6% sobre la media), con un 37% eligiendo moto de carretera (-10%) y con un 6% restante (+2%) eligiendo la moto de campo.
Lo mismo pasa con los complementos, la chaqueta (50%, 13 puntos más que la media), guantes (45%, 13 puntos más) y cascos (44%, cuatro puntos menos), son los que presentan mayor intención de compra como contrapunto a las cifras reales.
Como conclusión se puede observar un consumo diferente y también una manera diferente de afrontar las compras presentes o futuras de una moto por parte de los usuarios de más de 55 años.
