En Fuel Motorcycles no entienden de medias tintas. Si hay que hacer una moto, que sea con alma, con historia, con un guiño al pasado aunque la base sobre la que se trabaje sea actua. Asà ha nacido la FUEL FURY 650, una customización creada sobre la nueva Royal Enfield Bear 650, pero que si la sacamos del contexto actual podrÃa haber sido perfectamente una desert racer de los 80 lista para devorar el polvo del Big Bear Run.
El proyecto comenzó casi como un reto: Royal Enfield contactó con Fuel para diseñar una colección de ropa exclusiva y, de paso, poner patas arriba una de las primeras unidades de su Bear 650. El resultado es una pieza única, tan afilada como evocadora. De hecho, el nombre FURY no es aleatorio: es un homenaje a la mÃtica Royal Enfield Fury 500 con la que Eddie Mulder hizo historia en los 60 al ganar la Big Bear Run, un durÃsimo raid estadounidense.
Karles Vives y su equipo no se han limitado a cambiarle el color o ponerle cuatro compoentes de catálogo. Lo que han hecho es rehacer la moto pensando en un solo objetivo: que sea capaz de enfrentarse a cualquier desierto. Y lo han conseguido con una preparación de esas que hacen girar la cabeza.
Los cambios son mucho más que estéticos
Para empezar, se ha sustituido la llanta delantera por una de 21 pulgadas y se calzaron neumáticos Mitas Dakar 6. La horquilla delantera es de enduro, modificada y ajustada al peso y exigencias del nuevo conjunto. Detrás, Bitubo firma unos amortiguadores con botella de gas, regulación total y mayor longitud para corregir la geometrÃa.
El frontal, con doble faro y una estética tan funcional como contundente, marca el carácter de la FURY. El guardabarros trasero es una pieza artesanal en fibra moldeada sobre barro. El asiento se ha creado desde cero y se ha tapizado en Alcántara impermeable con costuras rojas, mientras que el depósito original se ha repintado y equipado con gomas laterales para mejorar el agarre con las piernas.
En el apartado electrónico, se ha incorporado una unidad Motogadget para mostrar la información clave, asà como un GPS tipo roadbook con odómetro, cuentavueltas, velocÃmetro y todos los controles necesarios para navegar en condiciones extremas. El escape también se ha rediseñado, con un colector nuevo y un silencioso artesanal más ligero que respeta el look clásico.
Las placas laterales lucen el dorsal de Eddie Mulder y los gráficos de la Big Bear Run. Y es que, aunque estemos en 2025, la FUEL FURY 650 respira ese aire de carreras puro que tanto se echa en falta. El toque final lo ponen detalles como el protector de cárter, las estriberas rally, los puños de espuma y los paramanos.
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