En un momento en el que casi todos están o bien disfrutando o bien pensando en las vacaciones Suzuki ha sorprendido a propios y extraños mostrando por primera vez la Suzuki GSX-R1000R 2026. El modelo, que había desaparecido del catálogo con la llegada de las últimas normativas de homologación, regresa con cambios, más tecnología y un motor revisado para cumplir la normativa Euro5+.
Pero no se puede hablar de la nueva Suzuki sin echar la vista atrás a toda la saga GSX-R en general, que cumple 40 años, y a la propia GSX-R1000 que lleva en el mercado prácticamente un cuarto de siglo. Hay que remontarse hasta 2001 para ver la llegada de una moto que en estos años ha sumado 15 títulos mundiales de Resistencia, marcó la pauta a seguir en el WSBK durante varias temporadas y dominó los nacionales de medio mundo.
En Suzuki son plenamente conscientes de ese legado y por ese mismo motivo han trabajado al máximo en la nueva versión mejorando motor, electrónica, chasis y diseño. Una puesta al día de la moto que mantiene su motor tetracilíndrico en línea de 998,8 centímetros cúbicos con el sistema de distribución variable SR-VVT para llegar a alcanzar una potencia máxima de 195 CV a 13.200 revoluciones por minuto con un par motor de 110 Nm a 11.000.
En el apartado de motor, tal como confirma Suzuki, hay diferentes elementos que se han optimizado, como los pistones forjados más más ligeros, nueva cadena de distribución, nuevos inyectores de 8 orificios y un escape de titanio más compacto. Además han rediseñado el flujo de admisión y escape buscando obtener una respuesta más afinada en todo el rango de revoluciones.
La electrónica de la GSX-R1000R 2026 no deja ningún cabo suelto
Pero el aspecto donde la nueva GSX-R1000R 2026 va todavía más lejos es en la electrónica, combinados todos en el Suzuki Inteligent Ride System. Allí encontramos el Selector de Modo de Conducción Suzuki con tres mapas de motor (activo, básico y confort), control de tracción STCS con 10 niveles y modo de desconexión, limitador de elevación de la rueda delantera en aceleración (antiwheelie), quickshifter en subida y bajada, control de salida, frenada en curva, ABS adaptativo en pendiente, asistencia en bajas revoluciones y sistema Easy Start. Un gran paquete de ayudas electrónicas comandadas en parte por la IMU de última generación y conectados por un avanzado CAN bus que reduce peso y optimiza la gestión de datos.
En una máquina de este calibre no se puede dejar de lado la parte ciclo, donde seguimos encontrando un chasis de doble viga que ha sido diseñado para combinar agilidad y rigidez. También encontramos un basculante reforzado y un subchasis de aluminio ligero. Destaca también en este apartado el amortiguador de dirección con ajuste electrónico.
Los frenos corren por cuenta de Brembo, con pinzas monobloque de cuatro pistones con discos flotantes de 320 mm delante y un disco trasero de 220 mm detrás gestionados en ambos casos por el sistema ABS que comentábamos anteriormente.
Estéticamente hay algo que llama la atención en las fotografías que ha mostrado la marca, que son las aletas, alerones o “winglets” que en este caso son opcionales y que están inspirados en los que empleó la moto de las 8 Horas de Suzuka en 2024. Están fabricados en carbono y según indican desde Hamamatsu son capaces de generar una gran carga aerodinámica a alta velocidad que mejora la estabilidad pero sin comprometer la manejabilidad. Están fabricados en carbono y, por el momento, no se conoce el incremento de precio que supondrán a la moto de serie.
Lo que sí se sabe es que el resto del diseño ha sido igualmente cuidado, afinando y afilando la silueta en el túnel de viento para optimizar la aerodinámica, reducir la resistencia y favorecer la posición del piloto en circuito, algo que ha tenido su peso en el faro LED, el posicionamiento de la luz trasera en vertical o los intermitentes.
Para rematar, y con motivo del 40 aniversario de la marca, se han creado tres combinaciones de colores: Azul Pearl Vigor / Blanco Pearl Tech (el clásico); Rojo Candy Daring / Blanco Pearl Tech (decoración que recuerda a la Suzuki Lucky Strike de Schwantz) y Amarillo Pearl Ignite / Azul Stellar Mate (conmemorando los éxitos del WSBK con Alstare), que se complementan con las gráficas y adhesivos específicos y los logos del 40 aniversario en depósito, asiento y silencioso además de una llave especial conmemorativa.
Por el momento se desconoce cuándo llegará la nueva deportiva japonesa a los concesionarios de Suzuki ni el precio que tendrá, así que tendremos que seguir esperando al menos hasta que pase el verano para descubrir más detalles.
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