El debate sobre la movilidad urbana no se limita ya a la transición hacia lo eléctrico. Cada vez más fabricantes buscan reinventar el propio concepto de vehículo, mezclando referencias de la moto y del coche para adaptarse a las exigencias de las grandes ciudades. En este terreno, BMW ha vuelto a dar un golpe de efecto con la Vision CE, un prototipo que cuestiona la manera en la que entendemos los desplazamientos diarios.
La idea no es nueva en la firma bávara. A principios de los 2000 sorprendió con el BMW C1, un scooter con techo y cinturón de seguridad que permitía circular sin casco. En aquellos tiempos pudimos ver como muchos se atrevían a usarlo y aprovechaban un vehículo tan peculiar aunque, finalmente, terminó desapareciendo del catálogo del fabricante alemán. Ahora, veinte años después no es el C1 el que regresa pero sí la idea aunque reinterpretada de manera eléctrica y minimalista.
La presentación en el salón IAA Mobility ha vuelto a poner a BMW en el foco de la conversación como ha sucedido con otros prototipos presentados recientemente por la marca. Más allá de su carácter experimental, la Vision CE plantea hasta dónde pueden llegar los fabricantes premium a la hora de conjugar seguridad, libertad de movimientos y un diseño que no renuncia a lo emocional.
Una reinterpretación futurista del concepto urbano
El corazón del prototipo está en su estructura. Una “jaula” de tubos metálicos envuelve al conductor y permite prescindir del casco gracias al uso de cinturón de seguridad, recuperando así la esencia del C1 pero con un estilo a medio camino entre vanguardista y futurista. El diseño abierto y ligero transmite dinamismo, con el aluminio visto y una combinación de blanco mate y negro que resalta la silueta.
Eso sí, aunque reinterpreta el C1 o el concepto mejor dicho, incluye novedades interesantes como el sistema de equilibrado que mantiene la moto erguida en parado para no tener que poner los pies en el suelo cuando se para bien sea en un semáforo, un stop... A ello se suma un banco de asiento trabajado con grafismos integrados que aportan un aire de sofisticación.
La Vision CE no es todavía un producto de serie, sino un adelanto de cómo BMW imagina el futuro de la ciudad sobre dos ruedas. Su planteamiento, atrevido, vuelve a abrir el debate sobre la viabilidad de vehículos que se alejan del concepto clásico de moto pero que conservan el manillar como seña de identidad.
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