CFMOTO ha decidido dar un paso más fuera del asfalto, y no uno pequeño precisamente. Lo hace aliándose con Mario Román, uno de los nombres propios del hard enduro internacional, en un movimiento que dice bastante de hacia dónde quiere mirar la marca en los próximos años. No solo competición, no solo visibilidad, sino también relato, comunidad y, sobre todo, credibilidad en terrenos donde no vale el marketing vacío.
El acuerdo convierte al piloto madrileño en embajador global de CFMOTO y abre un programa ambicioso que mezcla hard-enduro y hard-adventure, dos mundos que cada vez se tocan más. Román seguirá compitiendo en las pruebas más duras del calendario, pero al mismo tiempo se subirá a las adventure de la familia MT para llevarlas a escenarios donde, sobre el papel, no deberían estar. O sí. Ahí está parte de la gracia.
CFMOTO llega a este punto tras años de crecimiento silencioso pero constante. Presente ya en más de 100 países y con más de tres décadas de trayectoria, la marca se ha hecho fuerte con una fórmula clara: producto bien equipado, precios contenidos y una apuesta decidida por la industria propia. En España, de la mano de Jets Marivent, su presencia ha ido ganando peso, y ahora el vínculo con un piloto como Román refuerza esa idea de marca que quiere ser algo más que una alternativa racional.
En el otro lado está Mario Román, 35 años y una carrera que ha abarcado diferentes disciplinas. Trial en los inicios, enduro después y, finalmente, hard-enduro como territorio natural. Ahí es donde ha construido su nombre, con resultados, pero también con una manera muy concreta de entender la moto. Técnica, resistencia, cabeza. Ahora suma una nueva capa: el adventure extremo, una disciplina aún difusa, pero cada vez más seguida, donde las motos casi de serie hacen cosas que hace no tanto parecían imposibles.
Para eso contará con los modelos MT de CFMOTO, motos que Román ya ha empezado a llevar a zonas propias del hard-enduro. Y, según él mismo reconoce, con resultados inesperados con la 450 MT, que es la moto con la que contará para las pruebas de adventure extremo.
La Basella Race marcará el inicio en competición del madrileño con CFMOTO
El estreno no se hará esperar. El 7 de febrero, en la Basella Race, Román debutará oficialmente con una CFMOTO de la familia MT. Una prueba emblemática, un entorno exigente y un escaparate perfecto para medir hasta dónde llega esta alianza. No será un gesto aislado: el acuerdo es global y sitúa al piloto español como una de las caras visibles de la comunidad MT en todo el mundo, una comunidad que la marca quiere hacer crecer, también fuera del circuito y de la ficha técnica.
Román lo tiene claro. La visita a la fábrica, el enfoque de trabajo, la libertad para seguir compitiendo en hard-enduro y, al mismo tiempo, explorar nuevos terrenos han pesado en la decisión tal como reconoce en sus declaraciones: “Unirme a CFMOTO es un paso muy importante en mi carrera deportiva. A lo largo de mi vida he pasado por diferentes disciplinas. Empecé en trial, luego pasé al enduro y más tarde al hard-enduro, la disciplina que más me gusta. Ahora ha surgido de la mano de CFMOTO la posibilidad de entrar también en las competiciones de adventure-extremo y ha sido sencillo llegar a un acuerdo.
He estado ya en la fábrica y me gustó mucho la forma que piensan y trabajan, así que cuando me ofrecieron ser embajador de la marca no me lo pensé. Es un privilegio pasar a formar parte de CFMOTO como embajador mundial y además poder continuar compitiendo en hard-enduro.
Vamos a demostrar la calidad de CFMOTO. Ya he probado la 450 MT y, aunque desde fuera puede parecer voluminosa, se siente muy ligera cuando la conduces. La he puesto a prueba en varias zonas de hard-enduro y me he quedado sorprendido de sus capacidades. Ahora tengo unos días para conocerla más antes del debut en la Basella Race a principios de febrero.
Estoy muy feliz de contar con el apoyo de una marca tan importante. Haremos grandes cosas tanto a nivel mundial como en España y también queremos hacer crecer la comunidad de seguidores de CFMOTO”.
