En un momento en el que las motos deportivas están viviendo un cambio de tendencia, con modelos mucho más asequibles tanto en el plano económico como de conducción, Suzuki ha sabido encontrar el equilibrio perfecto con la GSX-8R. Una moto que desde el comienzo ha dado muestra de un carácter a medio camino entre el sport turismo y la deportividad pero que destaca por las soluciones que ofrece de serie.

Su motor, un bicilíndrico en paralelo de 776 centímetros cúbicos y que es capaz de ofrecer 83 CV de potencia destaca precisamente por ese carácter polivalente. Ofrece una potencia controlable desde bajas revoluciones, pero luego su rendimiento tanto en bajas como en altas hace que el trayecto sea más divertido y, también, cómodo. Y es que incorpora el Suzuki Cross Balancer, un sistema que suprime las vibraciones y ofrece una sensación de funcionamiento suave.

También está a un alto nivel en electrónica, con acelerador electrónico, control de tracción, modos de motor, selector de intervención de ABS, selección de intervención del control de tracción, Quickshifter, embrague anti rebote… la GSX-8R ofrece un paquete en ese sentido que destaca y mucho.

Suzuki incorpora un nuevo color y mantiene los anteriores

Ahora, de cara a 2026, en Suzuki repiten en todo lo que a parte técnica se refiere. Incluida, lógicamente, la parte ciclo que se mantiene tal cual estaba hasta la fecha y que es responsable en parte del carácter que tiene la moto.

Lo que sí cambia es que añade un nuevo color a las opciones que ya estaban disponibles (azul, negro y blanco) y que resalta su carácter deportivo. Se trata de un potente color naranja que llama la atención y más si cabe cuando se trata de una opción cromática que el fabricante nipón no suele usar de manera habitual.

Suzuki GSX-8R 2025-2026

Precio: 9999 € | Potencia: 83 cv | Motor: 776 cm³