Bimota amplía su gama con la llegada de la KB399, un modelo que recoge parte del planteamiento visto en la KB998 Rimini y lo traslada a un formato más contenido. Una moto que no cambia la filosofía de la marca, pero que adapta su propuesta a un segmento más accesible.
Como es habitual en la marca de Rimini, el punto de partida es conocido. La KB399 utiliza como base la Kawasaki ZX-4RR, una moto eficaz, que ya ha demostrado su potencial y sobre la que Bimota ha desarrollado su propio conjunto. No nos encontramos con una ruptura total, pero sí con un trabajo evidente en diseño y parte ciclo.
El motor mantiene la configuración tetracilíndrica de 399 cc, con una potencia máxima de 79 CV. Una mecánica que sigue apostando por un régimen alto y una entrega progresiva, que sin ofrecer las cifras de una supersport sí permite sacarle todo el potencial.
A nivel de diseño, la KB399 presenta unos carenados completamente rediseñados que no buscan solamente destacar estéticamente sino que tiene también una funcionalidad añadida. Eso es algo que queda claro al fijarnos en detalles como los alerones integrados.
Parte ciclo, versión ES y enfoque de conjunto
En la parte ciclo es donde más se aprecia el buen hacer de Bimota. Aparecen elementos mecanizados como las tijas o la tapa de la pipa de dirección, además de un conjunto más cuidado en acabados. En la versión ES (Edizione Speciale), el nivel sube con el uso de fibra de carbono en el carenado, estriberas ajustables y componentes específicos en aluminio.
Para las suspensiones se ha recurrido a una horquilla Showa SFF-BP de 41 mm en el tren delantero y un amortiguador trasero Showa BFRC Lite. En la versión ES, este último se sustituye por un Öhlins STX46. El sistema de frenos monta pinzas Brembo Stylema de anclaje radial.
El apartado electrónico incluye control de tracción con tres niveles, modos de potencia, modos de conducción y quickshifter de serie. Un paquete completo, para una moto que da todavía más vida al segmento de las deportivas ligeras.
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