Cuando llegamos a esta época del año hay algo que es mucho más habitual de lo que parece entre todos los usuarios. No es solamente las ganas de coger de nuevo la moto, es la realidad a la que se enfrentan sus motos: llevan semanas (en el mejor de los casos) sin moverse y cuando toca volver a arrancarlas, la batería no responde o no lo hace igual. No es algo casual, la combinación de bajas temperaturas, humedad y falta de uso acaba afectando al rendimiento, incluso en baterías relativamente nuevas.

Y ahí, como quien no quiere la cosa es cuando se nota el mantenimiento. No es que sea complicado ni haya que volverse loco, pero sí ayuda y mucho tener en cuenta algunos detalles que marcan la diferencia con el paso del tiempo.

Desde BS Battery, fabricante especializado en baterías para moto disponible en España a través de Bihr, recuerdan en algo que es bastante simple en cuanto a concepto se refiere: incluso con materiales preparados para condiciones exigentes, si la moto se queda parada durante semanas, conviene prestarle algo de atención. Algo tan sencillo como eso nos evitará problemas, pero hay varios consejos más a tener en cuenta.

Uso, carga y pequeños detalles que evitan problemas

El primero es bastante evidente, aunque no siempre se cumple. Usar la moto con cierta regularidad ayuda a mantener la batería en buen estado. No hace falta hacer grandes rutas, pero sí darle tiempo al sistema para que recargue correctamente. Un uso semanal de unos minutos suele ser suficiente para evitar que la batería se venga abajo.

Cuando eso no es posible, lo siguiente es mantener la carga. En baterías de plomo, dejar que se descarguen por completo puede acabar afectando a su capacidad e incluso haciendo que dejen de funcionar. Aquí es donde entran los mantenedores de carga, que permiten conservar la batería en buen estado mientras la moto está parada. E incluso, está el consejo de directamente desconectarla para mantener la carga aunque es más engorroso.

También hay un punto más básico que a veces se pasa por alto: la limpieza. Los bornes pueden acumular suciedad o corrosión con el tiempo, y eso termina afectando al contacto. Un repaso antes y después de periodos largos sin uso evita bastantes problemas. Igual que comprobar que todo esté bien apretado.

Otro detalle tiene que ver con el consumo eléctrico. Si la moto va a estar parada durante bastante tiempo, conviene desconectar accesorios que sigan consumiendo batería. Incluso elementos pequeños, como una alarma, pueden acabar descargándola con el paso de las semanas.

En el caso de baterías de litio, hay algún matiz más. Por ejemplo y por curioso y contraintuitivo que pueda parecer, encender las luces antes de arrancar puede ayudar a “activar” la batería en frío, algo que se nota sobre todo en invierno.

Al final, no hay un único factor que explique por qué una batería deja de funcionar correctamente. Suele ser una suma de pequeños descuidos. Y es precisamente ahí donde estos hábitos, bastante sencillos, terminan marcando la diferencia. En el peor de los casos si no los ha aplicado tendrás que comprar una nueva batería, aunque seguro que para entonces habrás aprendido la lección.