KTM vuelve a dar una vuelta de tuerca a su gama naked con la llegada de la 1390 Super Duke RR 2026, una versión que parte de la conocida Super Duke R pero que se va hacia un planteamiento bastante más enfocado. No es solo una cuestión de equipamiento o acabados, aquí hay cambios que afectan directamente a cómo se mueve la moto.
Uno de los puntos clave está en el peso. La RR rebaja en 11 kilos el conjunto respecto a la versión estándar, una cifra que por sí misma ya marca diferencias. Aunque el número es llamativo, lo importante en sí es lo que implica: más agilidad, cambios de dirección más rápidos y una respuesta más directa cuando se empieza a apretar el ritmo.
Más rigidez, más apoyo y un conjunto más afinado
Parte de esa sensación viene también de la parte ciclo. KTM recurre a componentes de mayor nivel, con suspensiones WP PRO Components derivadas de MotoGP que permiten un rango de ajustes bastante amplio. No es una moto pensada para dejarla tal cual sale del concesionario y olvidarse, aquí hay margen para trabajar la puesta a punto.

A eso se suma el uso intensivo de fibra de carbono en distintos puntos del conjunto, no solo por estética, sino para seguir recortando peso y afinar el comportamiento. Las llantas forjadas y los neumáticos Michelin Power GP refuerzan ese enfoque más cercano al circuito que a un uso puramente diario.
En frenada, monta pinzas Brembo HyPure Sport, con una potencia de detención acorde al nivel general de la moto. Todo el conjunto busca algo bastante concreto: que lo que pasa en el motor llegue al suelo de la forma más directa posible.
Un V-Twin que sigue siendo el centro de todo
El motor sigue siendo el LC8 V-Twin de 1350 cc, con 193 CV y 145 Nm de par, aunque KTM introduce aquí la tecnología Camshift, que ajusta el comportamiento del propulsor en función del régimen para mejorar la entrega en todo el rango. El escape Akrapovič en titanio forma parte del conjunto de serie.
En paralelo, la electrónica gana peso dentro del conjunto. La RR incorpora el paquete completo de ayudas, con todos los sistemas desbloqueados desde el inicio, además de una nueva instrumentación con pantalla TFT táctil de 8,8 pulgadas. Dentro del modo Track se añaden funciones de cronometraje y telemetría, junto a un nuevo Beast Mode que deja bastante claro hacia dónde va el enfoque.

A nivel aerodinámico, aparecen pequeños alerones en la zona delantera que ayudan a mantener el tren delantero más pegado al suelo en aceleración. Se trata de un pequeño detalle a nivel estético pero que se debería notar más a nivel dinámico cuando se va rápido.
La KTM 1390 Super Duke RR 2026 llegará a los concesionarios esta misma primavera en una serie limitada a 350 unidades y con un precio de base de 31.999 euros. Una cifras que dejan claro que no se trata de un modelo pensado que busca un volumen alto de ventas sino ofrecer exclusividad en todos los sentidos.
