Cada vez aparecen más marcas intentando encontrar su espacio dentro de la movilidad urbana. Algunas llegan apostándolo todo al precio. Otras al diseño. Y luego están las que intentan construir una gama completa desde el principio para cubrir perfiles bastante distintos entre sí, como parece ser el caso de Zairon.
La nueva firma española, fundada por Javier Rodríguez Pérez, con una importante experiencia previa dentro de grupos como Piaggio, Fiat o Alfa Romeo, está preparando el lanzamiento de sus primeros scooters con la intención de ofrecer modelos pensados específicamente para el uso diario real en ciudad, pero intentando escapar un poco del planteamiento genérico que domina buena parte del segmento.
La gama comenzará a comercializarse el próximo mes de junio con cuatro modelos iniciales: Zs1, Zs2, Zs5 y Zs11. Más adelante llegarán también los Zs6, Zs9, Zs4 y Zs3, completando así una familia bastante amplia desde prácticamente el inicio del proyecto.
Zairon plantea scooters muy distintos entre sí para diferentes perfiles de usuario

Lo interesante es que Zairon no ha querido construir una gama completamente uniforme o escalable. Cada modelo intenta dirigirse a un tipo de usuario bastante concreto y lo podemos comprobar con los modelos que llegarán próximamente.
El Zs1 apuesta por una imagen más agresiva y deportiva, alejándose de la estética clásica del scooter urbano más canónico. El planteamiento parece bastante enfocado a un usuario joven o, al menos, a quien busca algo más visualmente diferente para moverse por ciudad.
El Zs2 juega justo en el lado opuesto. Ahí aparece una línea mucho más retro y clásica, aunque manteniendo elementos actuales como iluminación Full LED, cuadro LCD a color o sistema keyless.
En el caso del Zs5, el enfoque ya es puramente práctico. Un scooter compacto pensado directamente para desplazamientos urbanos diarios, especialmente en entornos con tráfico denso donde tamaño, facilidad de uso y agilidad pesan mucho más que cualquier otra cosa.
Y después está el Zs11, que prácticamente se convierte en el buque insignia de la marca. Un maxiscooter GT con una orientación bastante más amplia, pensado también para salir de la ciudad y afrontar recorridos más largos.
Aquí ya aparecen elementos como control de tracción, ABS, pantalla TFT de 7 pulgadas con navegación y conectividad, monitorización de presión de neumáticos o motor refrigerado por agua. Bastante equipamiento para una marca que todavía ni siquiera ha comenzado oficialmente su comercialización.
Más allá de los modelos concretos, Zairon busca construir una gama sólida que le ayude a consolidarse en el mercado. Lo hace intentando apoyarse en diseño, tecnología y, quizás, con cierto componente aspiracional pero sin buscar tampoco un posicionamiento premium.