Desde hace tiempo el concepto de viaje en moto ha ido cambiando y con él las propuestas de las marcas para unos usuarios que esperan cada vez más de sus motos. No buscan solamente una moto con la que recorrer cientos de kilómetros cargados hasta arriba de equipaje. También hay quien busca una moto capaz de ir al trabajo durante la semana, enlazar curvas el sábado y cruzarse medio país cuando llegan las vacaciones.
Justo la Yamaha Tracer 9 GT es uno de los modelos que, precisamente, destacan por su polivalencia. Y gracias a ello ha crecido hasta convertirse en una de las referencias del segmento. Quizás parte de su éxito, más allá del trabajo realizado por Yamaha, es que en cierto modo evita los excesos para encontrar el equilibrio ideal.
La receta que siguieron en Iwata es la siguiente: Un motor tricilíndrico de 890 cc con 119 CV y 93 Nm, una posición de conducción cómoda, un peso contenido para lo que ofrece y una orientación claramente asfáltica. A partir de ahí, Yamaha ha ido añadiendo tecnología y equipamiento hasta ofrecer una moto capaz de hacer prácticamente cualquier cosa sin dar la sensación de estar sacrificando algo importante por el camino.
La clave está en la combinación de tecnología y diversión sin perder de vista su lado “tourer”.
A la vanguardia
Uno de los elementos que más llama la atención en la última versión de la Tracer GT es la incorporación de la iluminación Matrix LED. Yamaha ha sido una de las primeras marcas en llevar esta tecnología matricial a una moto de serie y lo ha hecho de una manera especialmente ambiciosa.
Una cámara situada en el frontal analiza el tráfico, la iluminación exterior e incluso determinadas condiciones meteorológicas para adaptar automáticamente el haz de luz que conforman los numerosos diodos led que componen el grupo óptico. También tiene en cuenta el grado de inclinación gracias a la información que recibe de la IMU. En la práctica, el sistema ajusta constantemente la iluminación para mejorar la visibilidad sin deslumbrar al resto de usuarios de la vía; un sistema realmente inteligente que la hace válida para la conducción nocturna como ninguna otra en el mercado.
Pero una moto turística no vive únicamente de la tecnología. También necesita ser cómoda después de varias horas encima de ella. Y aquí aparecen muchas de las mejoras introducidas en esta última evolución.
La nueva pantalla regulable eléctricamente dispone de 100 milímetros de recorrido. Puede elevarse más que antes para proteger mejor en autopista o reducirse cuando se circula por ciudad o con temperaturas elevadas. El asiento también ha sido revisado en la última versión. Ahora es más mullido y más plano, aunque la parte delantera es más estrecha para facilitar el apoyo de los pies en parado.
El nuevo subchasis es más largo y eso permite aumentar el espacio disponible en la zona trasera, haciendo más cómoda la posición del pasajero. Además, Yamaha ha modificado la posición del manillar y las estriberas para conseguir una postura más natural durante los desplazamientos largos.
CP3, siglas de rendimiento
Cuando se habla de la Tracer 9 GT suele mencionarse el motor, y con razón. El tricilíndrico CP3 lleva años siendo uno de los grandes argumentos de Yamaha.
Tiene suficiente empuje desde abajo para moverse con comodidad en ciudad o durante una ruta tranquila. Sin embargo, cuando el ritmo va subiendo sigue ofreciendo una respuesta viva y una parte alta del cuentavueltas capaz de sacar una sonrisa mientras se van enlazando curvas. No es un motor que obligue a elegir entre turismo o deportividad, encuentrando el equilibrio para funcionar bien en los dos escenarios.
Por si esto fuera poco, la electrónica ayuda a exprimirlo todavía más. Los cinco modos de conducción permiten modificar el comportamiento general de la moto según las circunstancias o nuestros gustos, mientras que el control de tracción, el control de deslizamiento, el anticaballito, el control de velocidad crucero y el quickshifter forman un paquete realmente completo.
Precisamente el cambio rápido es uno de esos elementos que terminan marcando diferencias en el día a día. Está disponible de serie y funciona en un rango de utilización más amplio que antes. Para quienes quieran dar un paso más, Yamaha también ofrece la posibilidad de optar por la transmisión automatizada Y-AMT, aunque la versión convencional sigue siendo la referencia dentro de la gama.
Una parte ciclo a la altura
Si el motor es uno de los pilares de la Tracer 9 GT, las suspensiones son el otro. El sistema semiactivo KADS desarrollado junto a KYB es probablemente el elemento que más distancia marca respecto a la Tracer 9 estándar.
La suspensión adapta continuamente su funcionamiento utilizando los datos que recibe de la IMU. Tiene en cuenta la inclinación, la aceleración, la velocidad o el recorrido de las propias suspensiones para modificar su respuesta en tiempo real. El resultado es una moto que puede mostrarse cómoda durante un largo tramo por autopista y, poco después, endurecer su comportamiento cuando aparece una carretera de curvas.
A todo ello hay que sumar un equipamiento que llega de serie y que evita tener que recurrir al catálogo de accesorios desde el primer día. Las maletas laterales de 30 litros forman parte del conjunto, al igual que los puños calefactables, la llave inteligente, la pantalla TFT de 7 pulgadas con conectividad, el navegador mediante la aplicación Motorize de Garmin y la práctica guantera lateral.
El equilibrio final
Y es precisamente cuando se pone todo sobre la mesa cuando se toma perspectiva de lo que realmente es la Tracer 9 GT: Una moto con 119 CV, suspensiones electrónicas semiactivas, iluminación Matrix LED, maletas de serie, pantalla regulable electrónicamente, navegación integrada y un motor con personalidad propia que ronda los 16.000 euros.
Ahí es donde la Tracer 9 GT encuentra gran parte de su fuerza. No podemos negar que existen motos más potentes. También hay opciones más lujosas y más deportivas. El problema para sus rivales aparece cuando se intenta encontrar una combinación similar de prestaciones, equipamiento, tecnología y carácter por una cifra parecida.
Por eso la Yamaha Tracer 9 GT es una moto deseada y por eso sigue siendo una de las referencias del segmento, porque es el equilibrio hecho moto tourer y con un precio realmente competitivo.
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