Vespa y el Amerigo Vespucci han coincidido por primera vez en Nueva York con un ejemplar creado expresamente para la ocasión. La marca italiana ha presentado una Vespa única inspirada en el histórico buque escuela de la Marina italiana, que permanecerá expuesta junto al barco durante su estancia en el puerto neoyorquino.
El encuentro se enmarca dentro de las celebraciones Sail4th250, el programa con el que Estados Unidos conmemora el 250 aniversario de su fundación. El Amerigo Vespucci se encuentra amarrado en Nueva York como parte de esa celebración y Vespa ha aprovechado la escala para reunir dos símbolos italianos muy distintos, pero reconocibles más allá de su función original.
El Amerigo Vespucci fue botado en 1931 y sigue en activo como buque escuela de la Marina italiana, donde se utiliza para la formación de cadetes oficiales de la Academia Naval de Livorno. Considerado habitualmente uno de los barcos más bellos del mundo, también es el más antiguo de la Marina italiana y mantiene una fuerte carga representativa en sus viajes internacionales.

Vespa nació en 1946, 15 años después del Vespucci, y no cabe duda de que también se ha convertido en un icono del país transalpino. Su papel inicial era ofrecer una movilidad sencilla, elegante y accesible, pero con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los productos más conocidos del diseño italiano. La marca acaba de celebrar sus 80 años en Roma, con aficionados llegados de 67 países.
Una Vespa con detalles tomados del buque escuela
El modelo presentado en Nueva York no es una edición comercial ni tan siquiera una serie limitada. Es un ejemplar único, desarrollado como homenaje al Amerigo Vespucci y decorado haciendo referencia al barco. La carrocería recibe un acabado negro brillante atravesado por dos grandes franjas blancas, una combinación que reproduce la imagen del casco metálico del buque escuela.
La decoración incluye además gráficos inspirados en los ojos de buey de la parte superior del velero. Los detalles en color ocre aparecen bajo el asiento y en la zona superior del guardabarros, y ese mismo tono se utiliza en la cubierta del claxon, conocida en Vespa como “cravattino”, en una referencia al bauprés del Amerigo Vespucci.

En el escudo frontal aparece el gráfico oficial del Vespucci, con el barco representado con las velas desplegadas y la bandera tricolor italiana sobre su nombre. El asiento es otro de los detalles más singulares. Vespa ha recurrido a lona Olona, el mismo tejido empleado en las velas del Amerigo Vespucci. El acabado conserva el tono natural de las fibras de cáñamo y añade una conexión material con el barco, no solo una referencia estética, en un hermanamiento realmente peculiar.
