El Museo de la Moto “Made In Spain” ha vuelto a abrir sus puertas después de las vacaciones de verano y desde el 11 de septiembre ha recuperado su actividad aunque de una manera especial, porque llegan bastantes novedades entre las que llama la atención el regreso de la Honda RC213V de Marc Márquez, cedida por Repsol y que vuelve a ocupar un lugar entre algunas de las motos más importantes de nuestra historia.
Pero no es la única incorporación y es que durante el verano también ha continuado creciendo la colección con trece nuevas motos de épocas y estilos muy distintos. Hay competición, off-road y también modelos que durante años fueron habituales en las calles y carreteras españolas.
Entre las recién llegadas están una Montesa Cappra 250 modelo 33, ligada a una de las sagas más conocidas de la firma catalana en motocross, y una Montesa Cota 4RT utilizada por Toni Bou durante la temporada 2025. Dos motos separadas por varias décadas y que permiten comprobar de un vistazo la evolución técnica en este tiempo.

También se incorpora una poco habitual Bultaco Pursang Sidecar Cross, además de una Bultaco Metralla GT Talismán equipada con arranque eléctrico. A ellas se suman la ARM Enduro 250 y la Rieju 74 Trail, completando una representación especialmente variada de modelos de orientación deportiva y todoterreno.
Trece nuevas piezas para recorrer varias décadas de historia
Pero no todo en el Museo de la Moto “Made In Spain” es competición y campo, también hay espacio y mucho para la parte más cotidiana de la historia de las dos ruedas en nuestro país. A este apartado se incorpora una Mobylette AV 70, una Derbi Diablo Super C4 y una Vespa 125 N de 1958, modelos que formaron parte del paisaje de las ciudades y carreteras españolas durante décadas.
La lista de novedades se completa con una Ducati Senda, una Rex Modelo 2, una Echasa 65 y una Narcla 125 4A, piezas menos conocidas que permiten acercarse a marcas y modelos que también tuvieron su lugar dentro de la industria nacional.
Entre todas ellas hay además una incorporación que es todavía más curiosa porque ni siquiera es una moto, pero sí cuenta una parte muy curiosa y desconocida de la historia de OSSA. Se trata de uno de los proyectores cinematográficos que fabricaba la compañía antes de entrar en el mundo de la moto. De hecho, OSSA son las iniciales de Orpheo Sincronic Sociedad Anónima, la empresa que comenzó fabricando estos equipos mucho antes de hacerse conocida por sus motos.

También continúa “Las motos de nuestra vida”, la exposición patrocinada por WD-40 (que también colabora con sus productos en el Centro de Restauración) que reúne algunos de esos modelos que inevitablemente llevan a otras épocas.
Para quienes quieran acercarse, el museo abre los viernes de 16:00 a 20:00 horas. Los sábados lo hace de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas, mientras que los domingos el horario es de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 horas. Las entradas están disponibles tanto en la web del Museo de la Moto “Made in Spain” como directamente en la taquilla de sus instalaciones en la Antigua Fábrica Gal, Calle Rusia, de Alcalá de Henares.
