En la operación invertirán dos millones de euros, con los que afrontarán el diseño y desarrollo de un motor completamente nuevo, de un cilindro y ciclo cuatro tiempos, que será utilizado para impulsar futuros modelos de las tres empresas. Con esta inédita alianza se trata de responder con un producto novedoso que sea una auténtica alternativa a Yamaha, el principal proveedor de motores de este tipo.

Se estima que el desarrollo de este nuevo propulsor lleve unos dos años, y además de los tres socios principales, el proyecto está auspiciado por el departamento de Empresa y Empleo de la Generalitat y para llevarlo a cabo recurrirán a expertos externos sin confirmar, pero con experiencia en este tipo de desarrollos.

La inversión será sufragada a partes iguales por las tres marcas, cuyo interés es poder usar este futuro motor en productos diversos que irán desde motos de enduro o trial de Gas Gas y Ossa hasta scooters de Rieju, lo que implica un desarrollo con ampliaas posibilidades en cuanto a cilindrada y amplitud de rendimiento. Una vez desarrollada la planta motriz, su fabricación correrá a cargo de Gas Gas en sus propias instalaciones. Así pues habrá que esperar un par de años para comprobar cómo va ese motor. Desde aquí deseamos la mejor de las fortunas a esta valiente e interesante iniciativa.