Puede que a Harley-Davidson no se le haya dado tan bien como esperaban vender la V-Rod, y sin embargo parece que este mismo concepto revolucionario que no ha gozado del beneplácito de buena parte de sus incondicionales le sienta mejor a una Ducati. La tradición deportiva de la marca de Bolonia y la excelente base de la Diavel son los ingredientes perfectos para que la moto tenga una atractiva carta de presentación en el universo custom, donde podría entrar por la puerta grande y como una alternativa llena de personalidad en 2016.

La receta está bien preparada, como se ve en las fotos. El piloto adopta una postura mucho más relajada y típicamente custom gracias a una estriberas más adelantadas. La moto prácticamente parece lista para entrar en producción, y se diferencia de una Diavel tal y como la conocemos por dos detalles técnicos fundamentales: el lanzamiento de la horquilla típicamente cruiser y la transmisión final por correa dentada en lugar de cadena, una clara referencia a la competencia con la que tendrá que vérselas cuando llegue al mercado.

El diseño ha sido revisado a fondo, modificando las claves de su estética aunque manteniendo el enorme neumático trasero con el característico portamatrículas. En general su estampa es más esencial: el faro ya no está carrozado -al menos en estas fotos espía- y el escape ha perdido todo el protagonismo, adoptando un sistema de escape recortado, mucho más integrado que los enormes silenciadores de la Diavel. Tampoco el chasis parece jugar un papel tan importante a la vista.

Ducati mira de frente al mercado americano, donde esta tendencia cuenta con muchos más incondicionales que en cualquier otra parte

Con esta Diavel Cruiser (nos inventamos el nombre, obviamente… ¡sólo falta que acertemos!) Ducati mira de frente al mercado americano, donde esta tendencia cuenta con muchos más incondicionales que en cualquier otra parte, aunque realmente son motos que también tienen su público en otros continentes.

El motor podría ser el nuevo 1.198cc con distribución variable, adornado exteriormente con llamativos acabados en las tapas de las correas de distribución de sus dos cilindros.

¿Y cuando llegará al mercado la Ducati Diavel Cruiser? Parece ser que los planes de la marca son esperar hasta mediados de 2016 para efectuar el lanzamiento comercial, aunque seguramente la moto se desvelará por primera vez en el próximo Salón de Milán (EICMA) en noviembre de 2015.

Ducati Vs Custom: segundo asalto
No es la primera vez que Ducati intenta introducirse en el mercado custom. De hecho hubo un intento serio cuando en los años 80 y 90 se comercializó la Ducati Indiana; una moto lanzada en 1985, cuando los hermanos Castiglioni (Cagiva) se hicieron cargo de la marca -probablemente a ellos hay que agradecer que Ducati siga siendo lo que es hoy en día- y que quizá no sea muy atractiva estéticamente desde el canon actual, pero que estaba en la línea de lo que se ofrecía desde otros fabricantes: Yamaha Virago, Moto Guzzi Nevada/California, Morini Excalibur… un estilo con reminiscencias chopper que funcionaba muy bien entonces.

Aquella Indiana empleaba el motor Pantah (el propulsor que sirvió de base ara el renacimiento de la marca y cuyo concepto básico es el precursor de la gama actual) refrigerador por aire y se ofreció en tres cilindradas: 350, 650 y 750 cc. Al parecer su comportamiento estaba por encima de lo que ofrecían sus rivales gracias a un chasis muy bien elaborado, frenos competentes y, cómo no, un motor marca de la casa con más ímpetu que la competencia, a igualdad de cilindrada.   

Ahora los gustos han cambiado y hay mucho más público buscando modelos con un toque más musculoso, menos barroco y más premium, una tendencia que conjuga perfectamente con el concepto Diavel.