La exclusiva marca italiana sigue su propio camino y siempre sorprende con audaces propuestas como la Impeto. Es una moto con un estilo impactante que sólo podía ser italiano. Salta a la vista lo exquisto que resulta todo y el gran esfuerzo de diseño en elementos como el escape o el conjunto asiento-colín. Quizás el único elemento que desentona con el espectacular conjunto es el faro delantero redondo, demasiado simple para un envoltorio tan sofisticado y personal.

También juegan un papel estelar el robusto chasis y el basculante de sección rectangular. En general la parte ciclo destila deportividad a raudales, con unos elementos de primera calidad, preparados para ofrecer un rendimiento a la altura del motor Testastretta 11º DS, el mismo que equipa la Ducati Diavel. Y tiene que mover los 177 kg de peso anunciados por la marca, una cifra que se aproxima mucho la moto al trepidante mundo del caballo por kilo. Esto lo logra con el kit de sobrealimentación que ofrece a sus clientes desarrollado por ellos mismos para la mecánica Ducati, también disponible para las DB8, DB9 y DB11. Anuncia un 20% más de par y más suavidad en la entrega de la potencia.

Suspensiones Öhlins "pata negra", pinzas delanteras radiales Brembo, piezas en fibra carbono...va a ser muy cara pero ya lo sabíamos; Bimota no hace motos para la plebe. La instrumentación está a la altura de una moto tan elitista gracias una pantalla LCD con un aspecto realmente logrado por su sofisticación.

Bimota no ha dado mucha más información y tan sólo ha proporcionado tres fotos en las que aprecia la últma maravilla de Bimota pero nos quedamos con ganas de más.