Michelin es una de las marcas con más especialización en el mundo custom-cruiser, y de hecho trabaja en muy estrecha colaboración con la marca más popular, Harley Davidson, para que la incluso fabrica algunos neumáticos ex-profeso, como es el caso que nos ocupa. La firma de Milwaukee es el estandarte cuando hablamos de motos de gran porte turístico, con una filosofía muy definida y eso requiere neumáticos perfectamente adaptados a la idiosincrasia de estas portentosas máquinas, tanto en términos de dimensiones como de rendimiento.

Más tecnología, más seguridad

En esta ocasión hemos fusionado los reputados Commander III en su versión Touring, ya que también están disponibles en un avariante denominada Cruiser, con algo tan superlativo como la Road Glide, una tragamillas de manual. Lógicamente, cuando se lanzaron supusieron un avance respecto a los Commander II en aspectos clave gracias a diferentes compuestos y a un nuevo perfil. Esto ha mejorado su rendimiento en mojado gracias a una mayor presencia de sílice, algo que también es importante a la hora de favorecer una mayor duración del neumático. 

Por otro lado está el tema del manejo, el de las sensaciones a los mandos, donde en cualquier moto los neumáticos son esenciales pero con unas geometrías de dirección tan singulares y un peso solo de la moto de 400 kg que con las personas a bordo más la carga se dispara con facilidad por encima de los 600 kilos, lo es todavía mucho más. Necesitamos una carcasa muy rígida para poder soportar todo esto pero a la vez con la capacidad de flexión suficiente como para poder practicar una conducción agradable e incluso divertida. Y aquí entra en juego la tecnología "Amplified Density Technology" (ADT) que combinada con su nuevo perfil proporcionan al Michelin Commander III Touring un mejor tacto en las curvas. Pero no nos adelantemos a las sensaciones...

Millas de placer

Para poder realizar esta prueba tan especial recurrimos a un colega de profesión que es un auténtico especialista en este tipo de motos, Nacho Mahou, que con más de 3.000 kilómetros hechos con ellos nos ha detallado una serie de impresiones y conclusiones que merece la pena conocer. Las puedes ver con todo detalle en el vídeo que te mostramos a continuación. Pero también puedes seguir leyendo.

Lo primero a lo que hicimos es la referencia a la conducción en mojado, sin duda la situación más desfavorable pero también el escenario donde un neumático tiene que demostrar que tu tecnología es 100% eficaz. Aparte de los compuestos como el sílice que favorecen el agarre, es muy importante el dibujo de la banda de rodadura que en este caso tiene un patrón muy especial. Una "S" de forma muy alargada es la encargada de proporcionar en la zona más crítica, la del hombro - que es la más estresada en plena inclinación- los surcos necesarios para cortar la película de agua y favorecer su evacuación. De este modo vamos a disfrutar siempre de una conducción en mojado segura, sabiendo que es una circuncstancia en la que debemos ayudar al neumático imponiendo una conducción muy suave para generar el menos estrés posible. 

En seco hay menos riesgo de falta de adherencia pero también más trabajo para los neumáticos porque las velocidades y las aceleraciones son mayores, también las frenadas. Y estamos hablando de una moto con un pico de par nada desdeñable: 138 Nm a solo 3.500 vueltas. Lo que podemos destacar aquí es la gran sensación estabilidad a alta velocidad y el buen manejo de la moto cuando llegamos a un terreno con curvas. Ahí precisamente es donde a la salida de los virajes tenemos que contar con una goma que transmita bien al suelo toda la fuerza aplicada en la rueda trasera sin que esto suponga ningún tipo de pérdida de tracción y sin que esto afecte negativamente a la vida del neumático. Y efectivamente los Commander III Touring apoyan bien en estas circunstancias de conducción permitiendo acelerar con ganas y aportando en plena inclinación absoluta rigurosidad en lo que aplomo se refiere. También en frenada la respuesta de los neumáticos resulta impecable.

De la duración, no podemos aclararla excesivamente porque no hemos llegado al final de su vida útil pero con este kilometraje estaban muy enteros. Por eso hemos estado consultando en páginas de usuarios especializados y esto lógicamente varía en función de tu estilo de conducción y de la carga que suelas llevar, pero se estima un mínimo de 10.000 kilómetros de uso.  

Valoración y precio

En general el binomio Harley Davidson Road Glide y Michelin Commander III Touring resulta cohesionar muy bien, dotando a la moto de lo necesario para rodar con ella y sacarle las máximas prestaciones con total seguridad. Se percibe que el fabricante francés entiende bien lo que necesita una moto tan pesada y con tanto par que transmitir a la carretera. Y es que una moto tan especial demanda un neumático de sólida construcción que a la vez ayude a la hora de disfrutar de ella porque el perfil de sus clientes es el rodador y necesita un buen rendimiento durante muchos kilómetros y en carreteras de calidad y estado muy variable. Y estos Commander III parecen una respuesta ideal.

Hay otras Harleys que pueden montar este modelo de neumático porque hay hasta 11 medidas disponibles

MICHELIN COMMANDER III TOURING 130/90B16 73H
MICHELIN COMMANDER III TOURING 180/65B16 81H
MICHELIN COMMANDER III TOURING MT90B16 72H
MICHELIN COMMANDER III TOURING MU85B16 77H
MICHELIN COMMANDER III TOURING 130/80B17 65H
MICHELIN COMMANDER III TOURING 130/70B18 63H
MICHELIN COMMANDER III TOURING 180/55B18 80H
MICHELIN COMMANDER III TOURING 120/70R19 60V
MICHELIN COMMANDER III TOURING 130/60B19 61H
MICHELIN COMMANDER III TOURING 120/70B21 68H
MICHELIN COMMANDER III TOURING MH90-21 54H

En cuanto al precio, es muy variable ya que la compra online ofrece diferencias significativas y esto varía lógicamente en función de la medida; más goma más precio. Pero podemos afirmar que el delantero está en una cifra media de 130 euros y el trasero en 230 euros.