Sí amigos, asistimos al resurgir de las motos supersport de sus cenizas. Cuando parecía que este segmento iba a desaparecer, tras una agonía de prácticamente una década, y cuando todas las marcas apostaban por motos deportivas descafeinadas más sport-turismo que supersport, hay motivos para el optimismo. Por un lado está el retorno de la Honda CBR600RR y por otro una nueva evolución de la Kawasaki ZX-6R Ninja, que es la moto que nos ocupa en esta prueba y como puedes ver es ya una realidad. La Ninja es en esencia la misma Ninja que era, pero se ha actualizado en pequeños detalles que la hacen seguir siendo una deportiva efectiva tanto en carretera como en circuito. No hay que olvidar que las supersport son la base de las motos que compiten en el Mundial del mismo nombre. Solo pensar que casi sucumben…

Nueva mirada

Uno de los principales y más evidentes cambios de esta evolución reside en el frontal donde hay dos protagonistas: las ópticas y la aerodinámica. Heredado de su hermana mayor la ZX-10R, monta un doble faro con led en su totalidad, y luces híbridas que son reflectores de gran profundidad que oscurecen ciertas partes del faro creando un efecto novedoso a la par que atractivo. Los ángulos y las entradas de aire completan un frontal muy cañero y radical que a mí, sinceramente, al principio no me gustaba pero a medida que voy fijándome en él, en todos los detalles y en cómo se integra en la estética de la moto, me ha acabado gustando y mucho. Los nuevos grafismos se mezclan con otros mucho más clásicos como el logo de Ninja o la cilindrada: 636, todo ello con el verde “Kawa” inundándolo todo (también está disponible en negro), incluso el muelle del amortiguador.

La cúpula es otra de las novedades de este frontal, es muy pequeña y cuenta con dos agujeros para dejar pasar el aire. Justo detrás una nueva pantalla digital en su totalidad toma el relevo de la anterior instrumentación que aún conservaba relojes analógicos. Es pequeña pero ofrece una imagen muy clara y refleja la informqación de manera eficiente y visible, además cuenta con las funciones esenciales e incluso con conectividad a través de la aplicación Rideology.

Súper deportiva

El nombre de la categoría ya es toda una declaración de intenciones y la Ninja siempre ha encarnado y encarna estos preceptos sport. Hablamos de una moto pequeña, con una justa distancia entre ejes y poco voluminosa en general. Ronda los 200 kilos de peso en marcha. Encima la postura que adoptas es muy radical y deportiva: semimanillares bajos (por debajo de la tija superior) y estribos elevados y retrasados. Con mi 1’80 llego perfectamente al suelo con la moto parada pero tengo el espacio justo en marcha. Las piernas quedan muy flexionadas y cargas mucho peso en las muñecas al frenar. Todo está dispuesto para que sea una postura eficaz en conducción deportiva y vaya si lo es. La protección aerodinámica es buena en la zona de las piernas pero muy escasa en cuanto a la zona del casco y los hombros. La minimalista cúpula queda muy bonita pero no protege apenas, ni siquiera agachándote todo lo posible y pegando el casco al depósito. Una cúpula sobreelevada le iría bastante bien.

En la parte ciclo exhibe un chasis de doble viga de aluminio y un robusto basculante del mismo material. Por supuesto suspensiones regulables en todos los parámetros. El tarado es firme y aún lo puede ser más si así lo quieres, el tren delantero ofrece mucha confianza y copia muy bien todo lo que pasa delante. Llegas a la curva, frenas, te metes, tumbas y abres gas al salir de forma impecable, ofrece una estabilidad brutal y transmite mucha confianza, amén de una muy buena agilidad a la hora de encarar varias curvas consecutivas y una transferencia de pesos al frenar equilibrada. Monta los neumáticos Pirelli Diablo Rosso IV, sin duda todo un acierto, son muy deportivos y ofrecen un rendimientoperfecto en carretera, aunque mucho ojo cuando está el asfalto mojado porque no tienen mucho dibujo. Un amortiguador de dirección sería lo primero que yo pondría si la quieres usar en circuito.

La Ninja viene de serie con el sistema de frenada inteligente KIBS, en esta ocasión muy bien acompañado de dos pinzas delanteras radiales Nissin de 4 pistones. Este sistema tiene en cuenta varios parámetros de funcionamiento en marcha tomando información y procesándola a través de las diferentes centralitas para ofrecer la presión de frenada adecuada en cada momento. El ABS interviene pero en su justa medida, tarda en entrar en funcionamiento, no es demasiado intrusivo. No tiene ABS en curva y a esta moto le vendría muy bien.

Glorioso “Tetra” 636

Kawasaki sigue apostando por la configuración tetracilíndrica en línea para el motor de la Ninja. La base del motor es la de siempre, de hecho mantiene la histórica cilindrada 636 cc, sólo que con retoques internos y en la electrónica para adaptarse a la Euro 5, de hecho esto mismo le ha hecho perder 6 CV de potencia respecto a la versión anterior, de 130 se ha pasado a 124 CV. Otra mejora a tener en cuenta es que ahora funciona mucho mejor a bajo y medio régimen, algo importante al tratarse de una “tetra” porque es donde suelen penalizar. Esto se nota enseguida en marcha, el motor está muy “lleno” y no hace falta llegar casi al corte para que reaccione, de ahí que haya mejorado mucho al abrir gas a la salida de una curva, incluso en las cerradas, además puedes acelerar con contundencia porque el control de tracción (regulable en tres niveles) hará que la rueda trasera no gire más de la cuenta y te saque “por orejas”.

Tiene cuatro modos de conducción, uno de ellos personalizable, en los que varía la entrega de potencia y el nivel de intervención del control de tracción. Puedes cambiar de modo en marcha cómodamente mediante un botón de la piña izquierda. El consumo medio en estos siete días que la he estado probando ha sido de 6,5 litros a los 100 km, siendo de casi 8 cuando la llevas muy arriba de vueltas en conducción deportiva. Viene de serie con cambio semi automático para subir marchas, pero no para bajar. Aunque esto último ya lo equipan la mayoría de las motos actuales, en este caso y a mí personalmente no me parece mal ya que prefiero reducir utilizando el embrague y teniendo el control de la retención del motor en la maneta izquierda.

Valoración y precio

La Ninja siempre ha sido una deportiva eficiente la mires por donde la mires, lo era en su día, sobre todo en la versión 2011 y 12 y lo es ahora, incluso más gracias a las mejoras que se han llevado a cabo en esta evolución. Es pequeña, radical, potente y su parte ciclo está a la altura siempre. Una moto de carreras con matrícula que lo mismo vale para usar en carretera que para hacer tiempos en un circuito o incluso, por qué no, correr una carrera. Queda pendiente una prueba en este segundo escenario.

Kawasaki Ninja ZX-6R 40 Aniversario 2024

Precio: 13399 € | Potencia: 124 cv | Motor: 636 cm³

Es evidente que va con la tecnología y el equipamiento justo, es decir, se ha prescindido de ciertos elementos que otras en su segmento sí llevan como un amortiguador de dirección, cambio semi automático bidireccional o una IMU o para disponer de más parámetros en cuanto a ayudas a la conducción. Pero es precisamente esto lo que hace que su precio sea contenido: 13.150 euros. Muy lógico y moderado teniendo en cuenta lo que ofrece. Además puedes recurrir al catálogo de equipamiento opcional si quieres sacarla del concesionario ya con más cositas. Esta unidad de pruebas lleva como opcionales el colín monoplaza y el escape Akrapovic, pero hay más. Para los nostálgicos se ha lanzado una versión 40 Aniversario con los colores de la mítica ZXR 750 por 249 euros más.

Kawasaki Ninja ZX-6R 2024

Precio: 13150 € | Potencia: 124 cv | Motor: 636 cm³