Zontes no para de crecer, no solo en gama sino también en cuota de mercado, y eso es gracias a que ha desarrollado una acertada estrategia basada en productos competentes, bien equipados y adecuadamente orientados. El mejor ejemplo de esto es el Zontes 368G que literalmente está arrasando en las listas de ventas desde su lanzamiento; nada menos que más de 3.700 unidades en el primer semestre de 2025 suponen un hito para un scooter en el mercado español. Y lo que le queda...
Y Zontes refuerza su gama con el nuevo 368 K que se une a los existentes E, M y D. Esto conforma una gama muy amplia que prersigue un objetivo claro y es adaptarse con el máximo nivel de precisión a los gustos de alguien que entra a por un scooter en un concesionario donde se comercialice Zontes.
Estos cuatro modelos se agrupan en torno a los conceptos o plataformas claramente diferenciadas. Por un lado están los modelos K y E que apuestan con claridad por un estilo Gran Turismo, más largos y con capacidad para dos cascos integrales como rasgos más diferenciales. También 300 euros más caros.
Y por otro están los modelos M y D que encarnan el scooter compacto con un toque deportivo, cada uno a su manera en lo que a estilo de diseño se refiere pero idénticos en esencia y con un volumen de carga bajo el asiento más limitado que sus hermanos: un casco integral. Ya estaban en la gama pero han adoptado la nueva motorización; lo mismo que sucede con el 368D. Vaya lío de letras...
Más motor y mejor parte ciclo
Los ya existentes actualizan no solo el motor, sino que ajustan el tarado de las suspensiones para mejorar su comportamiento a la vez que refuerzan y rediseñan sus bastidores para adaptarse a una mayor potencia del propulsor. Y es que con las cifras anunciadas en la mano, estamos ante un motor superdotado capaz de desarrollar 38,8 CV de potencia y 40 Nm. Estos números lo sitúan a la cabeza del segmento de una forma muy llamativa. De todos modos, es una pequeña evolución ya que el modelo anterior ya declaraba unos 36 CV de potencia.

Y me gustaría hacer una reflexión que evidencia su mérito: recordemos que un Honda Forza 350 o ADV 350 ofrecen 29 CV de potencia con un motor de 330 cc frente a los 367 cc del Zontes. ¿Cómo se han podido sacar 10 CV más con solo 37 cc más? Otro ejemplo para hondar en la cuestión; un Piaggio Beverly 400, con 399 cc ofrece 35,5 CV y no hace falta recordar que la marca italiana fabrica desde siempre motores potentes y de excelente rendimiento. Desde luego son cifras muy vistosas las que exhibe Zontes frente a fabricantes con mucha más experiencia y que no adolecen de tecnología a la hora de producir motores de cualquier tipo. Así que aunque no sé cómo Zontes ha podido alcanzar esas cifras, sin comprometer la fiabilidad además, estaba deseoso por comprobar su rendimiento al abrir el gas...
Un nuevo modelo y más equipamiento

Pero centrémonos en esta completa gama de Zontes, con el K como modelo nuevo que plantea un megascooter de líneas más redondeadas y suaves que su hermano E, definido por un toque más deportivo. Ambos están súper equipados y cargados de tecnología, poniendo a disposición del usuario un gran volumen de carga bajo el asiento: dos cascos integrales de forma holgada. Y suma luz de cortesía y hasta tres tomas USB. Comparten exactamente las mismas dimensiones con una distancia entre ejes de 1.570 mm y un asiento situado a solo 770 mm del suelo, lo que los hace accesibles para personas de cualquier talla.
El parabrisas es regulabe de forma eléctrica -proporcionando muy buena protección-, los puños cuentan con sistema calefactable de cuatro niveles y una de las guanteras, que gozan de generosa capacidad de carga, tiene cierre de seguridad que va asociado al bloqueo del scooter mediante la llave de proximidad. También comparte los protectores de manos con su hermano. E igualmente ponen a nuestra disposición con el freno siempre útil freno de estacionamiento.

En cuanto a seguridad, el control de tracción junto al ABS obligatorio forman un buen tándem para que gocemos siempre de un extra ante una pérdida de tracción, ya sea por condiciones de baja adherencia o por una transmisión fuerte de par que haga deslizar la rueda trasera, y más cuando tenemos vehículos que precisamente destacan por esos 40 Nm a 6.000 vueltas.
Además, la frenada está asegurada por un una pinza de anclaje radial J.Juan delantera que “muerde” un disco de 276 mm. Detrás la misma marca aporta una de un solo pistón.

Todo este material de la parte ciclo lo comparten también con sus hermanos de plataforma compacta, el M y el D.
En otro orden de cosas, todos ellos han recibido nuevas pantallas TFT para reforzar su acentuado sentido tecnológico. Y toda la información, abudante, por cierto ya que no solo tiene ordenador sino también sensor con la temperatura y presión de los neumático, se maneja desde unas piñas retroiluminadas, por supuesto. Ah, y no renuncia a la conectividad gracias la aplicación Zontes Global y al sistema “mirroring” no falta, así que también contamos con navegación.

Realmente estamos ante scooters muy bien dotados a nivel de equipamiento y tecnología. Y no hay más que apuntar otros detalles pequeños pero que lo evidencian, como por ejemplo que se ha recurrido a la famosa marca Osram para que los focos LED que emplean de alta potencia. O a Sony para las cámaras frontal y trasera de 1080p con almacenamiento para 128 G, dotadas de Sensor Sony Starvis sensible con baja luminosidad, y cuyo ángulo de visión es de 150º y el diafragma F1.8.
En marcha Zontes K y E
Comenzamos la ruta y fuimos intercambiando los scooters, con las sensaciones divididas en dos bloques.
Vamos a comenzar con los grandes que por supuesto también son algo más pesados: Hay 13 kilos de diferencia en seco, ya que los GT pesan 176 frente a los 163 de los compactos. Una cifra que, lógicamente, inclina la balanza peso/potencia a favor de los juguetones.

Lo que sí me gustó desde que me subí al E que ya había probado hace dos años es que con el nuevo bastidor ha ganado en estabilidad a alta velocidad. Y ese era el único “pero” dinámico que se le podía poner a su antecesor. Y todo gozando de un empuje muy enérgico en todo momento de un propulsor que para nada se ha descuidado en cuanto a finura de funcionamiento. De hecho, la rumorosidad y las vibraciones estan muy bajo control.
Sin duda, tanto el E como el K son scooters agradables a los mandos, por esto y porque resultan confortables tanto a nivel de posición de conducción como del trabajo que hacen las suspensiones. Además son capaces de desarrollar una velocidad punta importante, por encima de los 160 km/h sin problema. Y ahora sí, con más estabilidad y menos flaneo que su predecesor. De todos modos, no son scooters que apuesten por deportividad ni nada parecido pero sí permiten disfrutar de buenas prestaciones con seguridad. Por cierto, tienen un depósito de 17 litros de capacidad, más de lo habitual en este tipo de vehículos, por lo que ofrecen una excelente autonomía.

Y es que el freno colabora cuando queremos detener el scooter con mucha solvencia, con un ABS que también goza de una buena puesta a punto. Y tenemos ambas manetas regulables para adaptarlas a nuestra mano.
Los pudimos pilotar en tramos de curvas y las admiten de buen grado, con unos neumáticos CST- comparten todos esta marca- que hacen bien su papel. Al ser scooters largos, no son juguetones pero gozan de una movilidad más que aceptable y sin tocar con el caballete de forma apresurada.
Tanto uno como otro cumplen su función con algo más que corrección, diría yo, resultando muy interesantes para esas personas con necesidad de mucho espacio bajo el asiento y que van a transitar por carretera o autovía de forma frecuente. Me parecen productos completos, muy redondos. No me terminan de convencer esos logos tan grandes en los laterales del túnel central pero las líneas tienen su rollo, especialmente en el E. Pero sobre gustos...
En marcha Zontes M y D
Tenía muchas ganas de echarle el guante a los compactos que son más de mi gusto en cuanto a planteamiento, por aquello de la combinación de menos peso y misma potencia. Y se aprecia con mucha rapidez este aspecto, ya que la fuerza de aceleración parece ser más vigorosa, y lo es. 13 kilos a su favor no son poca cosa y además se combina con una menor distancia entre ejes, 1405 mm, que los hace mucho más juguetones y hasta un poco nerviosos en ciertos momentos.

Así que tenemos un carácter decididamente más deportivo por estas sensaciones de manejabilidad y rapidez de movimientos. También cambia la postura a los mandos dado que el puesto de conducción es más recogido, con una mayor sensación de control respecto a los Gran Turismo. Igualmente los asientos ya no son tan espaciosos y todo responde a ese planteamiento de scooter más urbano y no tanto para cubrir muchos kilómetros por carretera. De hecho sus pantallas parabrisas no invitan a ello, ya que son algo testimoniales pero encajan mucho en el diseño atrevido y deportivo. Tampoco la superficie del frontal protege más allá de lo justo y necesario.
Gracias al nuevo bastidor y las suspensiones revisadas en cuanto a su tarado, pisan firme a alta velocidad y en las frenadas más fuertes aguantan bien el tipo. Como en sus hermanos, la pinza delantera muerde con contundencia el disco para tener una retención eficaz y segura. Lo cierto es que entre la aceleración contundente que transmiten desde abajo al abrir el gas y la rapidez de reacciones, se muestran como vehículos de buenas prestaciones y divertidos de conducir.

Además este motor anuncia un consumo homologado bien ajustado con 3,4 litros/100 km. Esto es otra buena noticia respecto a una mecánica que se muestra muy competente en todos los apartados. Y esto quere decir que incluso dándole caña no la vamos a llevar nunca más allá de los 4 litros, haciendo buena la capacidad de 12 litros.
Valoración y precio
Antes de abordar un tema tan importante como el precio, me gustaría responder a la típica pregunta: ¿Y tú con cuál te quedarías?. Esto depende claramente del uso que se le vaya a dar pero veo muy interesantes tanto el K como el E por su gran capacidad de carga y un equipamiento aun mayor, por solo 300 euros más. Y si quieres un toque deportivo, pues el E tiene una puesta en escena más dinámica a nivel de carrocería y decoraciones. Pero es únicamente mi preferencia. Lo bueno es que con cinco modelos en esta cilindrada alguno te encajará si buscas un scooter de esta motorización. De hecho es la gama más completa que existe en el mercado. ¿Quizás demasiado atomizada la oferta?. Para mi es una decisión estratégica que solo beneficia al comprador.

Para mí representa un gran desafío a una competencia que lo va a tener muy difícil para plantar cara a este nivel de precios, tecnología y equipamiento. Los de plataforma grande, K y E, tienen un precio 5.087 euros. Mientras que los D y M cuestan 4.787 euros.
Y los acabados están perfectamente conseguidos en cuanto a materiales y ajustes; no son lo más exquisito pero nada se les puede reprochar. Y si sumamos buen comportamiento y motores que nada tienen que envidiar a los mejores del mercado. Todo queda dicho. Solo falta que te gusten algunos de los cinco. Es difícil que un cliente se escape sin alguno de ellos, aunque para mí, salvo en el casco de 368G, hay margen de mejora en el diseño, pero es cuestión muy personal.
