Estamos acostumbrados a que las marcas lancen un producto, realicen algunos cambios a los dos años y lleven a cabo modificaciones de mayor envergadura al cabo de otros dos. Pero me da la sensación de que en China van a otra velocidad, y no parece que estén por la labor de esperar de dos a cuatro años para renovar un producto.
Un ejemplo de lo que estamos hablando es el Zontes 368G, un un auténtico súper ventas que se convirtió en 2025 en el scooter/moto de más de 125 cc más vendido, situado en tercera posición en el listado general tras el Yamaha NMAX 125 y el Honda PCX125. Este año la cosa parece ir por el mismo camino o incluso podría llegar a mejorarlo, pues el pasado mes de mayo a punto estuvo de situarse como el scooter/moto más vendido.
Pues aún así, en Zontes no aplican aquello de “lo que funciona, mejor no tocarlo” y para 2026 han introducido importantes cambios. Tantos que hasta han añadido las letras ETC a su nombre para diferenciarlo del 2025. Esta nueva nomenclatura hace referencia a la principal novedad, el acelerador electrónico (Electric Throttle Control), pero no es el único cambio recibido.
No os voy a aburrir detallando qué es lo que tiene de nuevo este Zontes 368G ETC, lo tenéis todo detallado en nuestra ficha técnica, pero sí que os voy a contar cómo le han sentado tras haber rodado con él en carreteras y caminos de tierra de la provincia de Valencia.
Dos cascos con sorpresa
No había tenido ocasión de probar la anterior versión del 368G, por lo que tenía bastantes ganas de acudir a esta presentación. Es un scooter muy llamativo desde el punto de vista estético y al que le queda mejor, al menos para mí, el nuevo silencioso. Disfruta de unas líneas deportivas y da sensación de robustez gracias a las defensas laterales que además incorporan unas luces auxiliares. Ha perdido, eso sí, el cubrecárter de aluminio, que ha sido sustituido por uno de plástico. Al menos, eso ha servido para rebajar su peso, el cual se ha visto rebajado en 5 kg: de 190 kg pasa a 185 kg en vacío, con lo que con su depósito de 17,5 litros lleno rondará los 200 kg.
Las defensas son muy útiles aunque te obligan a abrir más las piernas cuando te subes a él, por lo que con mi 1,65 m de altura llego al suelo de puntillas. Su asiento está situado a 790 mm del suelo y ahora ya no luce el respaldo para el piloto, lo que agradecerán los pilotos de mayor envergadura al no estar tan encajonados.
Es un asiento cómodo y con buen mullido, que no acusa el paso de los kilómetros cuando vas de ruta. Pero lo más sorprendente es lo que se esconde bajo él: un espacio para dos cascos integrales, con iluminación y con una doble toma USB, una de ellas de tipo C. Los cascos caben de sobra, incluso hice la prueba y pude colocar mi casco adventure con visera en el espacio superior, en el inferior “sólo” entra un integral.
Además de las tomas de corrientes comentadas, hay otra doble toma USB en bajo la instrumentación, pero ha desaparecido la que teníamos antes en la guantera frontal, que sigue careciendo de cierre, por lo que es mejor no dejar nada de valor dentro.
TFT, llave inteligente, etc…
La introducción de las siglas ETC en esta versión 2026 del 368G 2026 ha servido para hacer la broma fácil a la hora de hablar de su equipamiento. Y no es para menos.
Para empezar, contamos con una instrumentación TFT de gran tamaño (8 pulgadas) con diferente presentación de los datos respecto del 369G 2025. Se ha incluido la temperatura ambiente dentro de la información ofrecida y se ha actualizado la aplicación para facilitar la conexión con los smartphone. Los gráficos tienen buen tamaño y definición, por lo que en marcha se lee todo con facilidad.
La navegación por la misma se realiza mediante un nuevo mando tipo joystick situado en la piña izquierda que además está retroiluminada. El tacto de los mandos es correcto y sólo he echado en falta los botones para el asiento y los puños calefactables, que para encenderlos hay que entrar por los menús. Por cierto, la calefacción para el asiento es novedad, incluye también el del pasajero y se puede regular en distintos niveles. No he podido comprobar su funcionamiento pues la prueba discurrió en un día de muchísimo calor y ya teníamos calefacción natural.
Un detalle de su equipamiento que me ha gustado mucho es el del freno de estacionamiento, que además se puede manipular con una sola mano. No entiendo cómo un mecanismo tan simple es tan raro de ver en otros scooters.
Cerramos el apartado del equipamiento hablando de sus dos cámaras Sony, una delantera y otra trasera, cuyas grabaciones se pueden ver en su instrumentación o bien descargarlas en el móvil a través de una aplicación propia.
Primeros pasos en ciudad y autopista
Iniciamos la marcha desde la misma ciudad de Valencia, en donde el 368G se encuentra como pez en el agua. Es un scooter que se mueve bien entre los coches aprovechando su agilidad y volumen nada excesivo. Pero sobre todo brilla por la suavidad en la respuesta de su motor, sin vibraciones y con una respuesta directa y lineal a la hora de abrir gas. Se nota que le ha sentado muy bien el montaje de ese acelerador electrónico de Bosch. Se mantienen lo dos modos de conducción, Sport y Touring, que ahora sí que se aprecia la diferencia de comportamiento. En este ambiente urbano, el Touring cobra sentido, pues la respuesta es muy suave y siempre será una ayuda de cara a mantener un consumo más ajustado.
Una vez en la autopista, te da un poco lo mismo uno u otro modo, pues es un entorno en donde se mantiene una velocidad constante y no se requiere una aceleración fulgurante. En este ritmo más alto, el 368G ETC se encuentra muy cómodo, se nota que puede superar las velocidades legales con solvencia, por lo que a 120 km/h su motor va desahogado. El Zontes va muy aplomado al suelo y la protección aerodinámica queda bien resuelta por su pantalla parabrisas y los cubremanos. Me hubiera gustado una regulación de la pantalla más sencilla, que se pudiera manipular en marcha.
Aproveché este tramo de autopista para probar su control de velocidad crucero. Se maneja con dos botones de su piña izquierda, todo muy sencillo, pero para desconectarlo hay que tocar uno de los dos frenos, no se puede hacer con el acelerador, lo que hubiera resultado más útil, en mi opinión. Tampoco hay un indicador de la velocidad a la que quieres pilotar, te debes servir del propio velocímetro. Su funcionamiento es correcto aunque se vuelve un poco más tosco si quieres subir o bajar la velocidad apretando muy rápidamente los botones de “+” o “-“.
Entramos en modo Sport
Casi sin darnos cuenta, salimos de la ciudad y nos metemos de lleno en unas carreteras de primer y segundo orden. Es el momento de buscar una mayor rapidez de respuesta, de ahí que busquemos ese modo Sport que nos permita disfrutar de los casi 40 CV de potencia que la marca anuncia para su 368G ETC.
Lógicamente, estamos rodando con un scooter, no con una moto deportiva, pero lo cierto es que es más divertida en curvas de lo que me imaginaba. Tiene potencia de sobra para gozar en rutas por carreteras reviradas, pero siempre con una gran sensación de control. Sólo echarás de menos un poco más de potencia en algún repecho pronunciado.
En cuanto a la parte ciclo, decir que tenemos un equipo muy bien conseguido pues el scoooter va muy aplomado en todo momento. Zontes ha revisado el tren trasero, en donde ha sustituido los dos amortiguadores traseros con botella separada por unos más simples pero de respuesta menos seca. No puedo comparar con lo anterior, pero sí que aprecio que cuando entramos en zonas muy bacheadas se le acumula el trabajo y resulta rebotona de atrás.
En cambio, la horquilla me ha parecido que responde muy bien en todo tipo de escenarios, incluso en zonas más rápidas en donde sientes muy bien la rueda delantera, lo que te da mucha sensación de seguridad. Pensé que iba a hundirse más debido a los 150 mm de recorrido, pero para nada, es firme pero después se traga muy bien las irregularidades. En este sentido ayuda y mucho el montaje de la rueda de 17”, más eficaz ante los baches que una más pequeña. Quizá el tener una rueda trasera de 14” es lo que determina la diferencia de comportamiento entre un tren y otro y no tanto las suspensiones.
Conducción en off-road
Hasta ahora no había hecho referencia al carácter “aventurero” del 368G ETC, un apartado que para muchos es antagónico con la filosofía urbana que se le supone a un scooter. No seré yo quien le diga a nadie cómo debe usar su moto, faltaría más, y mucho menos me voy a poner aquí a discernir sobre qué es hacer off-road.
Lo que está claro es que el Zontes cuenta con una rueda delantera y con un recorrido de las suspensiones mayores de lo habitual para un scooter. Esto, lógicamente, otorga unas mayores capacidades a la hora de sortear las irregularidades del terreno. Y no sólo eso, además tenemos un control de tracción y un ABS trasero desconectable. El caso es que Zontes nos llevó por unas pistas sencillas, que no lisas, para probar su capacidad para circular por ellas.
El principal problema para un scooter para circular por tierra suele estar en la propia ergonomía, lo que ha solventado en cierta medida con unas estriberas que permiten ponerse de pie y llevar una posición de conducción más natural. Las piernas se tienen que abrir mucho por la propia anchura del 368G ETC y además quedan un poco retrasadas, por lo que si quieres sentarte para repartir mejor el peso en las curvas más cerradas cuesta un poco más que en una moto.
Una vez habituado a esta posición diferente al de una moto, se puede ir más rápido y seguro de lo que pensaba, aunque siempre dejando margen de seguridad porque, por ejemplo, no hay un embrague para levantar la rueda delantera al encontrar un obstáculo. Tampoco es sencillo hacer derrapar la rueda trasera para colocar la moto a la salida de las curvas, pero todo se compensa con el buen apoyo que encuentras en todo momento en la rueda delantera, para mí lo mejor de la moto en este terreno.
Opinión y valoración
Cuando una moto o un scooter arrasa en las listas de ventas no es por casualidad, y el Zontes 368G no es la excepción. Cumple con todos los requisitos que se le exige a un súper ventas: diseño atractivo, equipamiento completo, buen funcionamiento y, sobre todo, precio ajustado.
Después de esta actualización, mantiene el precio que tenía el 2025, es decir, 5.592 € (el 2025 ahora ha bajado a 4.888 € hasta agotar existencias), lo que le sitúa en una posición muy ventajosa en este sentido frente a su competencia.
¿Y qué te dan a cambio por ello? Pues un scooter que se mueve con suavidad en ciudad, con gran capacidad de carga, y con un equipamiento completo al que poco más se le puede añadir. Pero es que además tiene unas grandes dosis ruteras, por lo que te puede servir perfectamente para hacer turismo los fines de semana. No solemos poner el punto de mira en el aspecto lúdico y rutero cuando probamos un scooter, pero lo cierto es que cada vez es más habitual ver gente viajando en un scooter y el 368G cumple a la perfección con este cometido.
Sus capacidades fuera del asfalto ya las he comentado. Está claro que son mayores que las de un scooter convencional, pero no son mayores que las de una moto trail con rueda de 17”. Yo creo que el rollo aventurero es más aspiracional que real, suficiente para llegar por una pista de tierra un mirador para hacer unas fotos sin ir sufriendo por la integridad del scooter, pero no creo que el usuario tipo se lo compre pensando hacer un uso intensivo en campo.
Los cambios introducidos no sólo han servido para hacer un scooter todavía más completo, si no que Zontes manda un serio mensaje al resto de fabricantes, que no es otro el de que la marca es capaz de hacer evolucionar sus productos de forma casi inmediata.

