Es difícil encontrar algo que se parezca al pilotaje de Ice Speedway. El coqueteo de los codos de Marc Márquez con el asfalto se puede ver desde hace décadas en los óvalos helados de Rusia, Suecia o Finlandia, donde las ligeras monocilíndricas JRM-Jawa sin frenos aprovechan el agarre proporcionado por sus ruedas con largos y peligroso clavos para traccionar en las rectas y aprovechar al máximo toda la inclinación físicamente posible para trazar a la máxima velocidad posible las curvas.

¿Pilotos o gladiadores?
En el Speedway sobre tierra la técnica de pilotaje consiste en hacer derrapar la moto en una superficie deslizante para meter la moto en los virajes; pero con clavos y sobre hielo todo es completamente diferente. No se derrapa, se aprovecha el enorme agarre para trazar lo más fino posible, sin pérdidas de tracción, siempre al límite de inclinación que marca el manillar de la moto. El nombre oficial del cameponato del mundo de la especialidad es "FIM Ice Speedway Gladiators World Championship" y debe ser por algo. Estos valientes pilotos alcanzan en torno a 160 km/h en las cortas rectas de los circuitos -de no más de 425 metros de longitud total-, mientras que en las cerradas curvas pasan a unos 120 km/h. La gran estrella del Ice Speedway es el ruso Nikolai Krasnikov, ocho veces campeón del mundo entre 2005 y 2012, si bien en 2013 el título ha sido para su compatriota Daniil Ivanov

Las motos: preparación extrema
Las motos de Ica Speedway son unos aparatos muy especiales
. El fabricante más renombrado es la marca checa JRM (heredera de la clásica marca checa Jawa), y las notas más llamativas son que carecen de estribera derecha -pegaría en el suelo al inclinar y en su lugar los pilotos llevan unas deslizaderas específicas en la pierna- sus manillares planos con unas medidas especificadas por la normativa (recordemos que la inclinación llega hasta que el manillar toca el suelo…) y por supuesto las intimidantes ruedas de clavos, 90 "pinchos" en la rueda delantera y hasta 200 en la trasera en función de la categoría, con una longitud que puede llegar hasta los 28 milímetros.

Su peso de catálogo es de unos 120 kilos en orden de marcha y están propulsadas por motores monocilíndricos de 500 cc. alimentados por etanol y con preparaciones muy extremas, puesto que las carreras son de muy corta duración. La compresión puede llegar a 16:1 y la potencia obtenida está en torno a 75 CV a 11.000 rpm, nada menos. La refrigeración es por aire, porque en tan gélidos recintos no es problema…

La carrocería llama la atención por los envolventes guardabarros, esenciales por motivos de seguridad, para minimizar el riesgo de que los afilados clavos hieran a los pilotos en las caídas. Como podéis comprobar los guantes están protegidos por unas robustas pletinas para proteger los dedos, pareciendo manoplas.

Y ahora disfrutad con este vídeo de Ice Speedway, ¡espectáculo en estado puro!