Hemos recorrido la ciudad, paseado por carreteras secundarias, explorado senderos perdidos y disfrutado de la playa. Lo cierto es que si algo hemos descubierto la Van Van y yo durante estas semanas juntos es que en la variedad está el placer, y no hemos dejado de buscar ambientes y sensaciones diferentes día tras día.

¿Qué mejor manera de vivir un verano que hacerlo intensamente? Y lo más importante es que no sólo se puede vivir así en verano. A la vuelta de la esquina nos esperan diversiones que no están vetadas el resto del año. Siempre hay días en los que lo mejor es ver pasar la vida desde una ventana –y molan-, pero a ellos siguen otros hechos para suzuki-van-van-125-skate-pdisfrutar al aire libre.

Quien piense que una buena moto debe tener muchos caballos está completamente equivocado
Y nada hay más versátil que una moto, especialmente si pequeña y capaz de salirse del asfalto y recorrer la tierra sin problemas como es el caso. La pequeña Van Van y yo nos atrevimos con las más variadas aventuras: desde una excursión de motos clásicas entre amigos en la que la moderna “infiltrada” no desentonaba en absoluto hasta una visita a la pista de skate para ver saltos increíbles; pasando por días de playa y surf o tardes entre amigos.

La esencia es lo que triunfa
En los cinco artículos que hemos dedicado a las experiencias vividas durante las semanas compartidas con la Suzuki Van Van por Cantabria y que finalizan con este hemos tratado de transmitir una visión diferente a la que habitualmente contamos en las pruebas, a veces tan frías y enfocadas a lo objetivo, por encima de las emociones que nos rodean cuando montamos en moto.

La intención era contar una historia de verano, en la que la protagonista no sólo fuera la moto sino también el paisaje, las sensaciones y pasarlo bien. Al fin y al cabo, una moto como la Suzuki Van Van parece hecha para disfrutar y creo que tiene sentido hablar de lo que pasa con ella y no tanto de cómo pasa. Lo que quiero decir es que, si buscas moto para que además de aportarte ventajas prácticas sirva para pasarlo relajadamente bien, las sensaciones son más importantes que los kilómetros por hora, las vibraciones o el consumo de gasolina... aunque todo cuenta, obviamente.

suzuki-van-van-125-escuela-surf-somo-pEn el caso de la Suzuki Van Van, si nos ceñimos a “los hechos”, estamos ante una moto sencilla, cuya única sofisticación es la inyección electrónica que alimenta su monocilíndrico con la gasolina justa y necesaria y que ofrece unas prestaciones justas incluso para tratarse de una 125 cc.

A pesar de que el equipo de frenos puede no parecer muy eficaz lo cierto es que frena de forma más que decente para sus prestaciones (ya hemos dicho que no son muy impresionantes…). Las suspensiones son correctas, apoyadas en esas enormes ruedas que hacen las veces de “amortiguadores neumáticos” y que a la hora de la verdad otorgan una curiosa facilidad para girar en espacios reducidos al tiempo que no suponen ningún lastre en cuanto a estabilidad en carretera para las posibilidades del motor. Además funcionan realmente bien sobre terreno blando y en firmes pedregosos se defienden con dignidad, obsequiando al piloto con un más que agradable confort de marcha. Y para terminar con los neumáticos un último apunte urbano: para subir aceras no hay nada mejor.

La Suzuki Van Van es perfecta y absolutamente recomendable para "novatos"
Como hemos dicho el motor tiene las prestaciones justas. Se queda clavado cuando un repecho se prolonga y especialmente se echa en falta un poco más de vigor cuando no queda más remedio que saltar a la autovía, donde con el puño a fondo en llano llegarás a ver poco más de 100 km/h (115 km/h de marcador fue mi velocidad punta… en una larga bajada) que ante una cuesta empinada se quedan en 70 km/h. suzuki-van-van-carreteraA pesar de ello se porta muy bien a bajo y medio régimen, por lo que callejeando o en carreteras secundarias no supone ningún problema y resulta suficiente, concordando a la perfección con el carácter del resto de la moto. De hecho yo sólo eché en falta algo más de motor en los comentados y prácticamente  inevitables tramos de autovía.

La manejabilidad es excepcional, una moto fácil de llevar y asequible realmente para cualquiera que sepa montar en bici y poco más… perfecta y absolutamente recomendable para novatos, complementada por la sensación de control que permite su manillar ancho y alto y la baja postura de conducción que permite a cualquiera, por canijo que sea, pisar suelo con firmeza a la hora de hacer maniobras.

Y por último pero como suele decirse no menos importante, la calidad de fabricación de una marca reconocida. Algo que se nota en los acabados, el tacto de los mandos, la tornillería, el funcionamiento suave de todo y la tranquilidad de que cada vez que pulses el botón de arranque todo va a funcionar de forma impecable… Una sensación que, con la proliferación de productos realizados por lejanos y desconocidos fabricantes, lamentablemente no es norma general en las motos de 125cc.

suzuki-van-van-125-playa-pUn pedazo de verano durante todo el año
Quienes piensen que para disfrutar de una moto hacen falta muchos caballos, tecnología espacial o ser un piloto experimentado poniendo al límite sus habilidades está completamente equivocado… ¿Quieres comprobarlo? Prueba una pequeña y voluntariosa 125 como la Van Van: asequible de adquirir, poco bebedora, robusta y bonita y verás que no me equivoco. Hasta el trayecto al curro tendrá su punto.
Que el espíritu del verano no acabe nunca.

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