Estamos ante una de las creaciones más impactantes de 2015. Y a pesar de estar hecha por un completo amateur llamado Aseem Singh Pawar, ha suplido sus carencias económicas y poca experiencia con una gran pasión y no poco tiempo para crear una moto única e impactante. Y la ha llamado Flying Sikh en honor al mítico velocista indio.

Las pequeñas deportivas de hoy en día deslumbran por su apariencia y componentes pero muchos anhelan el salvaje carácter de las mecánicas 2T para considerarlas como unas verdaderas deportivas. Por eso nuestro protagonista decidió ponerse manos a la obra y hacer realidad un sueño: crear su propia moto deportiva fusionando uno de los modelos más cañeros de baja cilindrada, la Duke 390, con un icono para los amantes del humo azul, la Yamaha RD350.

Flying Sikh KTM Duke 390 Yamaha RD350

Así que usando la efectiva ciclística de la Duke 390, el mayor reto era montar en su bastidor el motor bicilíndrico de la RD350 al que además Aseem Singh Pawar tenía previsto hacerle muchas mejoras para lograr un carácter aun más salvaje digno de una preparación tan elaborada.

Por eso el motor original no sólo presenta un aspecto impecable sino que además está reforzado a todos los niveles gracias a las siguientes mejoras:

- Pistones con cobertura de silicona
- Filtro K&N
- Carburadores Mikuni VN32
- Biela reforzada
- Válvula de escape VForce
- Encendido MZB
- Embrague hidráulico y reforzado
- Conjunto de escape y silenciador Jim Lomas SS

Además de todo esto la Flying Sikh es una moto con un original estilo de inspiración café racer muy esencial que deja al descubierto toda la estructura tubular del bastidor y el subchasis que remata un sillín monoplaza.

Todos los elementos de la carrocería y depósito de combustible han fabricados ex profeso y son de metal, lo que ha dificultado todavía más el trabajo de este audaz creador que esperamos siga trabajando en sus sueños para seguir bridándonos motos tan originales como la Flying Sikh.